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SUPERACIÓN

Una exposición muestra a la mujer creadora en el Surrealismo

Por Adriana EscaladaTiempo de lectura2 min
Cultura10-07-2009

El Surrealismo y las mujeres son las protagonistas de la exposición que se va a llevar a cabo en el Manchester Art Gallery. Ángeles de la Anarquía refleja el papel que desempeñaron las mujeres en ese movimiento, aunque no tanto como musas sino como las creadoras por sus derechos propios.

André Breton fue uno de los que rompió muchas cosas del movimiento surrealista, pero en cambio, en el ámbito de la mujer no fue así. Aun así, las mujeres consiguieron terminar con todo ello y alcanzar de esta forma sus derechos propios. Patricia Allmer, una de los miembros de la comisaria de la exposición, ha asegurado que en aquella época para los hombres, "las mujeres eran musas, mujeres-niñas, y objetos eróticos"; es decir, eran diferentes a todos los hombres. Esto se puede observar por ejemplo en la primera serie de debates surrealistas dedicados a investigar la sexualidad en 1928. Fue en los años 30 cuando las mujeres se fueron introduciendo en el mundo como algo más que musas, mujeres-niñas y objetos eróticos. En 1943, se daría la primera exposición siendo las protagonistas las mujeres, a través de Peggy Guggenheim en el Art of This Century. En la exposición se mostraba 30 mujeres surrealistas entre las que se encontraban Frida Kahlo, Dorothea Tanning, Meret Oppenheimer y Leonora Carrington. También, la exposición rebelará las estrategias que las surrealistas utilizaron para hacer ver al mundo del hombre que ellas no son menos que ellos y, que al igual que ellos, ellas pueden hacer muchas cosas que el sector masculino realiza. La exposición podrá visitarse del 26 de septiembre al 10 de enero. Cuenta con diferentes partes; retrato y autorretrato, paisaje, interior y fantasía. Entre los que estarán en el encuentro, destaca Lee Miller que trastoca la perspectiva tradicional renacentista en la fotografía significativamente titulada Retrato de Espacio, donde la ventana rectangular del tratadista Leon Battista Alberti es suplantada por una lágrima en una red que se abre a un paisaje exterior. Los interiores domésticos que se relacionan con la mujer tradicional no faltarán en la exposición, pero éstos se convertirán en espacios laberínticos o de pesadilla, como ocurre en obras como Eine Kleine Nachtmusik, de Dorothea Tanning, Autorretrato, de Leonora Carrington o Insomnia, de Remedios Varo. Y lo mismo ocurre con los bodegones, que tradicionalmente en la pintura representan como el inventario de los bienes propiedad del varón burgués, entre los cuales se incluye también a la mujer. Aunque esto no gustó a algunos, dando lugar a críticas de artistas como Meret Oppenheimer, Frida Kahlo y Lee Miller, entre otras.