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PERÚ

La dimisión del primer ministro acentúa la crisis sociopolítica peruana

Por G. MartínezTiempo de lectura2 min
Internacional11-07-2009

Alan García se ha quedado solo al frente del Gobierno peruano. La crisis que arrastra el país desde que los indios awajún iniciaran una oleada de protestas y manifestaciones en contra de un paquete de decretos que modificaban el uso de las tierras de la selva amazónica, ha provocado la dimisión del primer ministro, Yehudé Simón.

Yehudé Simón hacía pública, el pasado jueves, una carta en la que presentaba su renuncia irrevocable al cargo. Después de las protestas, que se saldaron con numerosas víctimas mortales tanto civiles como de las Fuerzas de Seguridad, Simón anunció su retirada. Poco después tuvo que hacer frente a una moción de censura, presentada por los sectores de la oposición. Esta renuncia se produce en medio de una nueva convocatoria de manifestaciones y paros sindicales de distintos sectores, que tienen al país sumido en el caos. Por un lado, el gremio de los transportistas reclama un nuevo código de circulación que castigue de forma contundente a quienes cometen infracciones; por otro, el sindicato de profesores exige que se derogue una ley sobre la carrera magisterial, y una plataforma política de extrema izquierda, Frente Nacional por la Vida y Soberanía Nacional, convocó un paro de 72 horas exigiendo la salida de todos los miembros del Gabinete ministerial. A estas protestas, hay que sumar otras de carácter regional, sobre todo en la parte sur del país, donde el acatamiento de los paros es casi total. De preso político a primer ministro Yehudé Simón comenzó su andadura política en 1986, ejerciendo como diputado en la Cámara Baja por el partido Izquierda Unida. Cinco años después fundó Movimiento de Patria Libre, lo que le valió la acusación del Gabinete de Alberto Fujimori de apología del terrorismo a favor del grupo terrorista Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA), por la que fue condenado a 20 años de prisión. Su encarcelamiento hizo que varias organizaciones pro Derechos Humanos exigieran su libertad; y en el año 2000, tras el fin de la era Fujimori, provocado por los numerosos escándalos de corrupción en los que estaba envuelto el mandatario, le fue concedido el indulto. Ya en libertad, Simón se postuló a la Presidencia de la región de Lambayeque, al norte de la capital, Lima. Tras derrotar en los comicios a Alan García, realizó una excelente gestión para dicho territorio y consiguió hacerse un hueco en el panorama político peruano. En 2002, el entonces presidente Alejandro Toledo le pidió disculpas de forma pública y en nombre de la nación peruana. En octubre de 2008, el presidente Alan García le nombró primer ministro. Pese a ser considerado uno de los políticos mejor valorados por la población peruana, poco menos de un año después, Simón ha tenido que renunciar a su cargo acosado por la crisis y por la presión ejercida por los sectores de la oposición. Sin embargo, su salida del Gabinete ministerial no parece que vaya a solucionar los numerosos conflictos internos que, a día de hoy, se suceden en el país.