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TERRORISMO

El Gobierno de Patxi López responde con firmeza a su primer atentado

Fotografía
Por Carmen RodrigoTiempo de lectura2 min
España20-06-2009

“Ellos nos han enseñado el camino del dolor, nosotros les vamos a enseñar el camino de la cárcel”. Así contestaba Patxi López a ETA tras el atentado que acabó con la vida del policía nacional Eduardo Antonio Puelles. La Cámara vasca condenó unánimemente el atentado por primera vez en su Historia. La ausencia de la izquierda abertzale del Parlamento permitió aprobar rápidamente y sin problemas la declaración de condena del “brutal atentado” por el que Puelles fue “asesinado vilmente”, decía el texto.

La declaración también mostraba su “cariño, cercanía y solidaridad a sus familiares” y llamaba a la ciudadanía vasca a participar en los actos de repulsa que fueran convocados. Y así sucedió. Miles de personas salieron a las calles en el País Vasco para respaldar la convocatoria que hizo el Gobierno de López. Eduardo Antonio Puelles, inspector jefe de la Policía Nacional, se disponía un día más a hacer el trayecto que une Arrigorriaga con Indautxu (Bilbao), su casa con la comisaría donde trabajaba. Sobre las 9 de la mañana del 19 de junio, su Citroen C-4 explotó debido a la bomba lapa que ETA colocó en los bajos junto al depósito de gasolina. Algunos testigos oyeron a Puelles pedir auxilio desde dentro de su coche en llamas, pero fue imposible hacer algo. Nacido en Baracaldo, de 49 años, casado y con dos hijos. Eduardo Puelles estaba destinado en la Brigada de Información provincial y era un experto en terrorismo, jefe del Grupo de Vigilancias Especiales que se encargaba del seguimiento a presuntos terroristas. Llegó a detener a 70 etarras y participó en una decena de operaciones. La Policía cree que sus verdugos forman un comando legal (de terroristas no fichados) en Vizcaya activo desde 2007. ETA eligió cuidadosamente la fecha en que hacer efectivo el atentado mortal con que llevaba varios meses amenazando al nuevo Gobierno vasco. Y es que el 19 de junio de 1987 perpetró su atentado más cruel con 21 víctimas mortales en el Hipercor de Barcelona. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se desplazó hasta Bilbao para visitar la capilla ardiente junto al líder de la oposición, Mariano Rajoy. Ambos mostraron su apoyo a la viuda, Paqui Hernández, y a sus amigos. Fue ahí donde Zapatero concedió a título póstumo la máxima condecoración del Cuerpo Nacional de Policía a Puelles, la medalla de oro al mérito policial con distintivo rojo. La unión frente a ETA dentro del Gobierno vasco y de todas las fuerzas democráticas ha sido más fuerte que nunca. “En estos momentos tan duros, cuando me tengo que enfrentar a mi primer atentado como presidenta del Parlamento, me queda la esperanza de ver a los partidos unidos, algo que es muy importante en los tiempos que corren”, afirmó Arantza Quiroga. Antonio Basagoiti, presidente del PP vasco, mostró su apoyo a López y su deseo de unidad. “La colaboración de PP y PSOE va a ser aún mayor para acabar con los asesinos cuanto antes”, aseveró.