Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ORIENTE PRÓXIMO

Las palabras de Netanyahu provocan un fuerte rechazo en el mundo árabe

Por LaSemana.esTiempo de lectura2 min
Internacional21-06-2009

El discurso de Benjamin Netanyahu en la Universidad Bar Ilan, en el que condicionaba la creación de un Estado palestino con el reconocimiento explícito del derecho de existencia de Israel y la ausencia de un Ejército nacional para el hipotético nuevo país, provocó un fuerte rechazo en el mundo árabe. Hamas tildó al primer ministro de “racista” y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y Egipto condenaron en cuestión de horas las palabras del premier.

Hamas, con unas palabras que recordaron a las pronunciadas por Irán recientemente en Naciones Unidas, aseguró que el discurso de Netanyahu refleja su "racismo" porque "niega a los palestinos cualquier derecho sobre su tierra". Por ello, el Movimiento de Resistencia Islámica instó a la ANP a suspender cualquier conversación con Israel ya que en su opinión sólo ofrece un Estado descafeinado, sin identidad, sin soberanía, sin Jerusalén, sin el regreso de los refugiados y con los colonos judíos en Cisjordania. La ANP, por su parte, criticó con un discurso algo más suave pero igualmente firme las palabras de Netanyahu. Yasser Abed Rabbo, uno de los asesores del presidente Mahmud Abbas, señaló que la Comunidad Internacional debe aislar al primer ministro por unas palabras con las que quiere "acabar con cualquier posibilidad de alcanzar la paz” y deben exigirle que “acepte el Derecho Internacional y la Hoja de Ruta”. Ante las intenciones de Netanyahu, la ANP ha buscado refugio en el presidente estadounidense, Barack Obama, para que utilice su fuerza de presión diplomática con Israel y mantenga la esperanza de paz. "Presidente Obama, la pelota está en su tejado. Tiene que elegir entre tratar a Netanyahu como un primer ministro que se sitúa por encima de la ley que cierra el camino a la paz y encamina a la región a la violencia, el caos y el extremismo o forzar a Netanyahu a que acepte la Hoja de Ruta", señaló el jefe de la diplomacia palestina, Saeb Erekat. Pero si las críticas de la ANP y de Hamas eran más que previsibles, las palabras del presidente egipcio, Hosni Mubarak, no lo eran tanto. Mubarak aseguró que el actual primer ministro israelí “complica aún más todo el conflicto y hace abortar toda posibilidad de paz." Unas declaraciones que parecen extrañas viniendo del presidente de uno de los pocos aliados árabes del Estado de Israel.