Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

CIENCIA-ÉTICA

Un chipriota asegura haber clonado 14 embriones humanos

Por Javier M. FandiñoTiempo de lectura2 min
Sociedad23-04-2009

Jugar a ser dioses. Desde el principio de la humanidad, el ser humano ha deseado superar una de las barreras infranqueables de la medicina: crear vida a su antojo. El doctor Panayiotis Zavos asegura haber rozado la hazaña. En un documental emitido en Discovery Channel asegura haber clonado 14 embriones humanos y trasplantado once de ellos a cuatro úteros femeninos.

El doctor Panayiotis Zavos afirma en un documental realizado por el productor Peter Williams haber clonado 14 embriones humanos y, posteriormente, haberlos implantado en cuatro úteros femeninos. Sin embargo, comenta que ninguno de ellos llegó a desarrollarse. El reportaje, emitido el pasado 23 de abril por la cadena Discovery Channel, no ha sorprendido al mundo científico, ya acostumbrado a declaraciones polémicas del chipriota. En el año 2001, él mismo manifestó sus intenciones de realizar la primera clonación humana con la ayuda del italiano Severino Antinori. Todo parece indicar que los experimentos se realizaron en un laboratorio secreto de Oriente Medio, donde la legislación vigente no prohíbe la clonación. Esta práctica está penada en un gran número de países, entre ellos EEUU y Chipre, donde el doctor tiene varias clínicas de fertilidad. Clonaciones ¬escandalosas¬ Sin embargo, estas no fueron las únicas declaraciones escandalosas por parte del chipriota y comentó que ha clonado embriones de tres personas muertas, incluida una niña estadounidense de 10 años fallecida en un accidente de tráfico. Para estudiar el proceso de clonación, el científico creaba "híbridos" a partir de células humanas y óvulos de vacas carentes de material genético. No obstante, negó haber transferido alguno de estos embriones híbridos a mujeres. Panayiotis Zavos aseguró al diario británico The Independent que va a llegar el día en el que exista algún niño clonado, pero que hacen falta todavía muchos experimentos. Sólo hay que esperar. Las declaraciones del científico chipriota abren de nuevo el debate científico-ético sobre la clonación. La irrupción en España de los "bebés medicamento" tras el reciente caso de Javier Mariscal, seleccionado genéticamente para curar a su hermano Andrés de una anemia congénita severa, muestran esta escisión entre la sociedad. Es cierto que la clonación terapéutica humana -no hay que confundirla con la reproductiva, que permite crear un nuevo ser humano idéntico a otro- ha demostrado se beneficiosa para tratar enfermedades genéticas o degenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Además, acabaría con las situaciones de rechazo en las operaciones de trasplante de órganos al poder crear uno nuevo a partir de las células del paciente. Por otro lado, los inconvenientes éticos acerca de esta técnica se relacionan más con la clonación reproductiva que con la terapéutica. El conflicto con la dignidad humana, el debilitamiento del concepto de familia y reproducción, la preocupación acerca de las prácticas eugenésicas, las relaciones ambiguas de un hijo clonado con su progenitor y la confusión sobre la identidad personal y el daño psicológico de un clon son, para la Unesco, los principales problemas.