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POLÍTICA

Todos los grupos de la Cámara exhiben su cara más dura contra el Ejecutivo

Por Esteban del PozoTiempo de lectura4 min
España22-04-2009

Si se estuviese asistiendo a un combate de boxeo y Zapatero fuese uno de los púgiles se podría afirmar que este está contra las cuerdas. Los golpes le llegan por ambos bandos de sus contrincantes, los grupos de izquierda como IU y ERC por no haber apostado por una política más social y el PP y CiU por no haber escuchado sus propuestas. La situación de Zapatero es difícil y su misión principal es no caer a la lona desplomado por los ataques rivales y esperar a que escampe el temporal.

Una vez más la sesión de control estuvo marcada por la crisis económica. Sin conocer los datos del paro que superan ya los cuatro millones de personas, pero si las duras previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de España, fueron el centro de la discusión entre los socialistas, el PP y el resto de la Cámara Baja. Además los cambios ministeriales realizados por el presidente también fueron objeto de crítica principalmente por no haber reducido el número de carteras y el gasto que supone mantener tantos Ministerios. Zapatero empezó la sesión de control ya a la defensiva y comenzó repasando todas las medidas económicas adoptadas y que, según sus datos, empiezan ya a hacer notar su eficacia en la economía real y en la creación de empleo. En su repaso por estas medidas, señaló que el Fondo Estatal de Inversión Local ha transferido hasta el 15 de abril 1.877 millones de euros a casi 5.000 municipios, y ha ocupado a 155.000 trabajadores, de los que 57.000 son nuevos contratados. "Las medidas", aseguró el presidente, "están empezando a mostrar su eficacia y es obligado acelerar su ejecución; si el marco internacional de lucha contra la crisis está ya suficiente delimitado, hay que aprovecharlo para avanzar más rápido que los demás“. Su segundo pilar del discurso fue la explicación del cambio de Gobierno. Este, según Zapatero se debe a una estrategia salida de la reunión del G-20. El G-20 supuso un cierto giro en la actitud de los Gobiernos frente a la crisis y les ha exigido un cambio de ritmo en su actuación, también él creyó conveniente "aceptar sus recomendaciones y favorecer comportamientos homogéneos". Críticas de PP, CiU, ERC, PNV e UPyD No de le debió gustar a Rajoy ninguna de las explicaciones de Zapatero en el Congreso porque la réplica era de las más duras que se recuerdan. El líder del PP acusó al presidente del Gobierno de que sus "11 planes" contra la crisis "son un fracaso sin atributos, pero un fracaso en toda la extensión de la palabra". Para el líder del PP cada vez que gobiernan los socialistas "crecen los parados, las deudas y la pobreza". Además Rajoy le recordó la situación "complicada" en la que vive el Gobierno. A su juicio, el presidente del Gobierno afronta una "triple crisis: económica, social e institucional", y, según ha dicho, "ni tiene objetivos claros ni sabe adonde va". "No sabe qué hacer y por eso improvisa", terminó el líder de la oposición. Esta vez se cambiaron los papeles PP y PSOE y no fueron los de Rajoy los que se quedaron solos en el Congreso ya que fueron los socialistas los que no recibieron ningún tipo de apoyo. A las críticas del presidente del PP se sumaron las de portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, quien expresó abiertamente su temor a que a partir de ahora la economía pase a estar dirigida por el propio Zapatero y los miembros de su Oficina Económica. CiU teme que, en esas circunstancias, el déficit público se dispare aún más. Por su parte, el PNV se mostró con mayor dureza todavía y su portavoz, Josu Erkoreka, fue implacable. En su opinión, las explicaciones de Zapatero sobre la remodelación del Gobierno son simplemente "extravagantes e inverosímiles". La crisis, en su opinión, ha sido sólo una excusa para llevar a cabo unos cambios que responden a designios muy diferentes que los expuestos por el presidente del Gobierno. Entre estos designios, Erkoreka citó el deseo de "colocar a los amiguetes", "intensificar la labor propagandística" e incluso "resolver problemas personales concretos". También UPyD se sumó a las críticas afirmando que si los cambios suponen un cambio de ritmo, no de rumbo, como ha afirmado el Gobierno, esto significa que en lugar de variar la política económica, que es lo que va mal, ésta "se va a seguir haciendo, pero más rápido para que caigamos en el agujero más rápido". Desde los grupos de izquierda también cayeron réplicas a las afirmaciones de Zapatero. Los portavoces de ERC, Joan Ridao, y de ICV, Joan Herrera, han interpretado el hecho de que Zapatero haya relevado a seis ministros en tan sólo un año como prueba del fracaso de su gestión, que el independentista catalán ha calificado de "mediocre".