POLÍTICA
El presidente evita debatir sobre el estado de la nación tras las europeas
Por Martín Castro
2 min
España22-04-2009
Tras conocer la fecha, más de un diputado socialista sentenció: “los malos tragos, cuanto antes mejor”. Y es que Zapatero ha optado por adelantar el debate sobre el estado de la nación y no esperar a las elecciones del 7 de junio. Rajoy, en cambio, hubiera preferido celebrar el debate tras los comicios, una vez fortalecida su posición política y debilitada la del presidente del Gobierno.
Las encuestas no auguran buenos resultados para el Gobierno ante las próximas elecciones europeas, donde el PSOE puede sufrir una nueva derrota en las urnas, tras el fracaso de Galicia. Ante esta posibilidad, José Luis Rodríguez Zapatero decidió adelantar el debate sobre el estado de la nación para los días 12 y 13 de mayo. Con esta maniobra el presidente del Gobierno busca evitar que las elecciones europeas previstas para el 7 de junio se conviertan en una "cuestión de confianza" si el PSOE sale derrotado en dichos comicios. Tras ellas un cara a cara con el líder de la oposición después de un revés hubiera adquirido tintes de moción de censura, y Mariano Rajoy se sentiría con legitimidad política para exigir un adelanto de las elecciones generales. El líder de la oposición recibió la llamada del jefe del Ejecutivo para informarle de las fechas y se mostró en desacuerdo porque, según dijo prefería que se convocara “después de las europeas, como siempre se ha hecho”, para debatir con “más calma”. Este será el primer debate sobre el estado de la nación de esta legislatura y se centrará, como no podía ser menos, en la crisis económica. El Gobierno volverá a escuchar las críticas de todos a su gestión como se pudo ver en la sesión de control que sirvió como preámbulo del debate. Sin embargo, para la cita del 12 de mayo Zapatero espera llegar con un as en la manga: el plan de financiación autonómica. Un pacto que atenuaría la soledad parlamentaria del PSOE. Sin ese acuerdo, los partidos sobre los que el presidente del Gobierno quiere sustentar su estabilidad, ERC, ICV, IU y BNG, se mantendrán en una posición crítica frente a Zapatero y éste quedará solo contra toda la Cámara. Es decir, se repetirá el esquema de todos los debates de esta legislatura en el Pleno. A falta de la confirmación de la fecha por parte de la Junta de Portavoces que preside José Bono se prevé que la expectación que suele generar el balance de la actuación del Gobierno, trastoque el fondo político sobre el que se celebrarán las elecciones europeas, y los cabezas de lista del PSOE y del PP para tales comicios, Juan Fernando López Aguilar y Jaime Mayor Oreja, quedarán relegados a un segundo plano cuando en principio, esos días, su protagonismo sería ya incuestionable.





