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INMIGRACIÓN

Un ilegal albino pide refugio por miedo a los hechiceros de África

Por Luis A. LopezTiempo de lectura2 min
Sociedad08-04-2009

Este peculiar africano albino se encuentra en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Hoya Fría y, al margen de cualquier ayuda sanitaria y de alimentos, pidió expresamente el asilo político porque, según afirmó, en Benín es perseguido“para ser utilizado en rituales de brujería.

Se cree que el principal enemigo de este tipo de africanos es la radiación ultravioleta del sol, aunque se desconoce en el mundo moderno que también están expuestos a discriminación y rechazo de familiares y vecinos porque son considerados enviados del mal. También, son víctimas de la persecución por grupos de traficantes y de la hechicería ya que los brujos de su país consideran que sus órganos atraen la riqueza. Moszy teme que le capturen, le despedacen y se lo coman. Según comentó, algunas partes del cuerpo se usan como amuletos contra las fatalidades, mientras que con la sangre se prepara el muti, un brebaje que atrae la fortuna. Fuentes de la base de Hoya Fría afirman que no hay ningún tipo de discriminación de los inmigrantes respecto de Moszy y no descartaron que hubiera exagerado para tramitar su petición de asilo político, algo que consideran“habitual entre las personas que ocupan estos centros. Aún así, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), en colaboración con el Ministerio del Interior y una comisión interministerial, admitió a trámite finalmente la petición de asilo del joven albino. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, indicó que la petición del joven se estudiará como se estudian todas las que se reciben, ya que decir que no al asilo a alguien que se lo merece "sería un error imperdonable". Si la decisión finalmente resulta afirmativa, Moszy podrá salir del Centro de Internamiento y será libre hasta que la comisión formada por Interior, Asuntos Exteriores, Justicia, Trabajo e Inmigración resuelva su expediente, algo que suele tener una duración de un año y medio. Una vez transcurrido ese tiempo, el propio ministro de Interior se encargará de firmar la resolución que podrá ser favorable, desfavorable pero autorizando la permanencia en el país por razones humanitarias, o desfavorable total en cuyo caso se aplicaría la Ley de Extranjería, lo que supondría la deportación o expulsión del territorio español. España tan sólo concede el precepto de asilado o refugiado político al 5 por ciento de los solicitantes. El joven Moszy es el segundo albino que llega a Canarias desde que comenzó la inmigración clandestina a las islas, hace ya aproximadamente 15 años.