INFANCIA-JUVENTUD
El mal uso de las nuevas tecnologías alimenta la violencia juvenil

Por Tamara Santos
2 min
Sociedad15-03-2009
Los videojuegos, los teléfonos móviles, Internet o la televisión son las nuevas formas de ocio y diversión para los jóvenes. Sin embargo, hay que saber calibrar el uso de las nuevas tecnologías, ya que se pueden convertir en un arma contra la naturaleza del hombre, tal y como apuntan los expertos.
Tim Krestschmer, de nacionalidad alemana y con tan sólo 17 años de edad, asesinó a 15 personas en su antiguo colegio y posteriormente se suicidó en Winnenden, al sur de Alemania. Todavía continúan las investigaciones del suceso, ya que algunas hipótesis apuntaban a que el autor había anunciado de la masacre que pretendía cometer a través de una página web. Lo que sí se conoce es que el agresor había estado jugando a un videojuego violento durante dos horas seguidas poco antes del acontecimiento, y con anterioridad había participado en foros sobre homicidios escolares. Este no es el único caso en el que un adolescente atenta contra la vida de compañeros de estudio o profesores. En 2002, se produjo la conocida matanza de Erfurt, también en Alemania, donde un estudiante armado terminó con la vida de 17 alumnos en la escuela de la que había sido expulsado anteriormente y después decidió acabar con su vida. En septiembre de 2008, una decena de personas fueron víctimas del asesinato de un joven de 22 años que se quitó la vida tras cometer el suceso en la localidad de Kauhajoki, en Finlandia. En este caso, el responsable del crimen había colgado en un portal de Internet, un vídeo donde dejaba claras sus intenciones, además de otras grabaciones con armas cortas. Los psicólogos vienen anunciando desde hace algunos años, que el uso de Internet, teléfonos móviles, videojuegos o chats pueden acarrear consecuencias negativas, como la despersonalización de las relaciones humanas. De este modo, si el adolescente se acostumbra a vivir en un mundo virtual, en algunos casos extremos, puede llegar a considerar a las personas como objetos o cosas. Otros profesionales auguran un futuro más violento como consecuencia de todo lo anterior. Los expertos piden la reflexión ante una sociedad que consideran, está llena de mensajes violentos para los menores. Además solicitan a las familias y autoridades abordar el tema con seriedad y responsabilidad, en busca de una pedagogía basada en la tolerancia.





