POBLACIÓN
Ser pobre o inmigrante son motivos de discriminación en España
Por Paula López
1 min
Sociedad15-01-2009
En España existen 7,6 millones de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza (ganan menos de quinientos setenta y cuatro euros mensuales), lo que supone alrededor del 20 por ciento de la población del país, unos dos millones de hogares. Desde 1994 esta cifra ha ido aumentando, pasando de los 7,6 millones de pobres a los nueve millones.
Se debe, sobre todo, a la llegada de inmigranres y a factores como la infravivienda, el paro y enfermedades. Una de cada cuatro personas en esta situación son niños. A pesar de este aumento, desde los años 90, la política española ha reducido el gasto público en política social. En comparación con Europa, España es el tercer país comunitario con mayor número de personas en situación de pobreza, sólo por detras de Grecia y Portugal. Una de las causas de estas altas cifras de pobreza es la llegada de inmigrantes al país. En 2015, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España habrá cincuenta millones de habitantes, cuatro millones serán nuevos inmigrantes (actualmente la población española ronda los cuarenta y cinco millones de personas). Según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), estas dos condiciones (pobreza e inmigración) son las principales causas de discriminación en España. De 2.500 encuestados, el 54,3 por ciento sostiene que la discriminación se produce con frecuencia cuando la persona no pertenece a la etnia mayoritaria del país y para el 49 por ciento, la escasez de recursos económicos tambien suele ser causa de discriminación, aunque prácticamente ningún español se ha sentido discriminado por su origen étnico en el trabajo ni en los servicios públicos. Otras causas de discriminación comunes suelen ser, según el CIS, la orientación sexual, el género o sus creencias religiosas. La población española se divide en opinión a la hora de evaluar el esfuerzo del país en erradicar estas discriminaciones, el 40,1 por ciento asegura que España se esfuerza en la lucha contra la discriminación, frente al 40,5 por ciento que opina lo contrario.





