RALLY DAKAR
Un campeón con las motos en las venas
Por Álvaro Díaz
3 min
Deportes18-01-2009
Marc Coma se alzó con su segundo título en el Dakar y engrosó la lista de logros que sus años de experiencia le han ido regalando. Entre ellos se cuentan los tres títulos consecutivos como Campeón del Mundo de Raids. Sus inicios señalaron su alto potencial, y el presente demuestra que Coma no parece tener rival sobre su KTM.
Un campeón como Marc Coma no es fruto de la casualidad. Ya desde muy niño absorbió el gusto por el motor sobre dos ruedas. Su padre, Ricard Coma, llegó a ser quinto en el Campeonato de España de motocross en la categoría senior. Así, comenzó ha participar muy pronto en pruebas provinciales y regionales, sobre su CR 125 de motocross. Una especialidad que practicó hasta los 18 años, cuando decidió probar suerte en el enduro. Fue entonces cuando Coma empezó a mostrar de qué era capaz. En 1995, el piloto español se proclamaba Campeón de España Júnior en la categoría superior a 175 c.c., con una KTM 250 c.c. A continuación, el de Aviá lograba entrar en el Equipo Nacional de Enduro. A estos precedentes, les siguieron otros logros como el Campeonato de Europa de Enduro Sénior superior a 175, o el Campeonato Mundial de Enduro Sub-23. Pese a todo lo logrado hasta el momento, Marc tenía en miras un objetivo mayor: el Dakar. En 2002, Carlos Sotelo le dio la oportunidad de participar en el Arras-Madrid-Dakar, con una moto fabricada por este ex piloto de rallies africanos. Coma no pudo acabar la carrera, pero el Dakar contaba con un nuevo adepto. Así, al año siguiente, bajo el respaldo del Team Repsol KTM, se convirtió en el compañero de Nani Roma e Isidre Esteve, y pudo enfrentarse al Dakar con los medios apropiados. Sus resultados (undécimo, líder de la categoría Marathon y cuatro terceros puestos de etapa) auguraban un futuro plagado de éxitos. En el Dakar 2004, repitiendo equipo y compañeros, desarrolló un papel extraordinario, truncado por una caída que le obligó a retirarse de la prueba africana. El tropiezo sufrido en el Dakar no le impidió continuar con ímpetu un camino de aprendizaje que iría moldeándole como uno de los mejores pilotos internacionales. Así, ese mismo año conseguiría finalizar en séptima posición en la Copa del Mundo de Raids. En 2004, Marc había demostrado una gran progresión y se enfrentaba con gran optimismo al Dakar del año siguiente. Un Dakar que lideró en diversas ocasiones y en el que obtuvo un impresionante segundo puesto final, que no obstante seguía siendo inferior a la retribución que merecía la calidad del catalán. Finalmente, 2005 le recompensaría su esfuerzo con un merecidísimo primer título, como Campeón del Mundo de Raids. Nuevo héroe del Dakar El de Aviá podía presumir de un envidiable casillero plagado de títulos. Sin embargo, su sueño de proclamarse campeón del Dakar, seguía aún pendiente. Un año más tarde, en 2006, se haría con la anhelada prueba. Ese año su experiencia acumulada hasta entonces le convertían en un claro favorito a ganar la cita africana. Su constancia y los pocos errores que cometió, con un pilotaje muy inteligente y seguro, le reportaron proclamarse Campeón del Rally Dakar en su 28 edición. Además, esa misma temporada consiguió de nuevo el Campeonato del Mundo de Raids. El Lisboa Dakar 2007 se presentaba de esta forma como un título de nuevo al alcance de Marc. No obstante, las dificultades propias de la prueba acabaron impidiendo que el español se proclamara campeón. Pese a ello, la temporada se vería maquillada por el tercer título consecutivo como Campeón del Mundo de Raids. En 2008, la prueba del Dakar tuvo que ser suspendido por las amenazas terroristas, y Marc tuvo que esperar hasta 2009 para volverse a enfrentar con esta cita de competición extrema. Una cita que se trasladaba de escenario, aunque mantenía su alto nivel de exigencia deportiva, y que Coma ha conseguido finalmente traducir en su segunda corona del Dakar, en este caso, Argentina-Chile. Los números hablan, al menos en este caso, por sí solos. Marc Coma es un referente indiscutible en las altas esferas del motor. Sus cualidades deportivas le permiten seguir aspirando a todo y ensanchar un casillero de títulos que no hace sino crecer con cada kilómetro que el español recorre.





