RESUMEN DE 2008
Las mayores gestas del año las firmaron Bolt y Phelps
Por LaSemana.es
2 min
Deportes28-12-2008
Dos nombres han destacado por encima del resto –con permiso de Rafael Nadal– a lo largo de 2008. Usain Bolt y Michael Phelps han sido las grandes estrellas del deporte internacional gracias a las hazañas que han conseguido, especialmente en los Juegos Olímpicos de Pekín.
El jamaicano se convirtió en el rey histórico de la velocidad. Con una superioridad aplastante, se colgó las medallas de oro de los 100, los 200 y el relevo de 4x100 metros en los Juegos de Pekín. Bolt, además, pulverizó el récord del hectómetro, que dejó en 9”69, y mejoró la mítica plusmarca de los 200 que poseía Michael Johnson. Con 19”30, arañó dos centésimas a la marca del estadounidense. Sus cualidades físicas, ha quedado patente, no están al alcance de ningún otro atleta, y ello le ha llevado a platearse un nuevo y más ambicioso reto: batir el récord mundial de los 400 metros, también en poder de Johnson. Phelps, en tanto, logró otra gesta que será muy difícil que alguien pueda superar algún día. El norteamericano superó la legendaria hazaña de Mark Spitz, quien había ganado siete medallas de oro en Munich ’72. Phelps se colgó ocho metales dorados en Pekín, con lo que se convirtió, además, en el deportista con más oros olímpicos de la historia (14) y sumó su decimosexta presea olímpica. Phelps se quitó así la espina de los Juegos de Atenas 2004, en los que no había podido superar dicha marca. En 2008, destacaron también a nivel individual los atletas Kenenisa Bekele, Yelena Isinbayeva y Tirunesh Dibaba, así como el futbolista Cristiano Ronaldo. El etíope cerró un año espléndido al conquistar su sexto Mundial de campo a través (marca que nadie ha superado) y adjudicarse sendos oros en los 5.000 y los 10.000 metros en los Juegos de Pekín. Isinbayeva dominó holgadamente su especialidad, el salto con pértiga. Logró el oro olímpico y siguió batiendo récords del mundo, hasta llegar a los 24. Tirunesh Dibaba, en tanto, emuló a su compatriota Bekele al conseguir los oros en el Mundial de cross y los 5.000 y los 10.000 metros de los Juegos. En lo futbolístico, Cristiano Ronaldo fue el mejor jugador del año. Así lo demuestra el Balón de Oro que recibió en diciembre y el título de Liga de Campeones que otorgó a su equipo, el Manchester United. En baloncesto, fue un gran año para Estados Unidos, que recuperó la hegemonía olímpica al derrotar a España en la final. Mientras, en la NBA, la liga tuvo un claro color verde, el de los Boston Celtics. También tuvieron un gran año los estadounidenses en golf. Pese a la lesión de Tiger Woods, que le ha apartado de la competición durante todo el año y ha permitido a Sergio García situarse segundo del mundo, Estados Unidos recuperó el cetro de la Copa Ryder, que en las últimas tres ediciones había ganado Europa.





