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HUELGA

Iberia cancela ocho vuelos más y ya suma 400

Por Pablo Fernández LópezTiempo de lectura2 min
Economía27-12-2008

El trasfondo del conflicto de Iberia es la negociación del convenio de pilotos. El desacuerdo se produce en dos puntos, la participación del personal de Iberia en la futura compañía fusionada con British y el estatus del comandante en relación con la responsabilidad en cuestiones de seguridad, según el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla).

Según este sindicato, no están haciendo ninguna huelga encubierta, sino que han dejado de “hacer favores”, en declaraciones del Sepla. Los retrasos en los vuelos de Iberia son ahora de treinta minutos de media. Tras estos acontecimientos el director general de la aerolínea, Enrique Donaire, escribió una carta al presidente de la sección sindical de Sepla, Justo Peral, para advertirle de las posibles sanciones a los pilotos de los que se acredite un comportamiento anómalo, como medida para solucionar los graves problemas que la supuesta huelga está suponiendo a Iberia. Por su parte, Peral respondió con otra carta a las amenazas por parte de Donaire, en la que emplaza a la compañía a retirar sus “graves acusaciones” y anuncia querellas si las mantiene, además de señalar que denunciará los incumplimientos de la Ley de Seguridad Aérea que, según los pilotos, Iberia les obliga a incumplir. El sindicato niega que haya ninguna huelga de celo ni trabajo a reglamento. “Simplemente ahora no hacemos favores”, afirmó Peral, que añade que falta un centenar de pilotos para cubrir las necesidades de la compañía. “Antes había 10 pilotos de imaginaria y ahora sólo uno”. En la compañía, en cambio, insisten en que, aunque aún no hay abierto ningún expediente disciplinario, existen indicios de demoras injustificadas. Ponen como ejemplo un piloto que se bajó del avión en Johannesburgo, Sudáfrica, para ir a por tabaco y luego reclamó un coche para volver al aparato en vez de acceder por la pasarela. Aparte de estas disputas, los clientes de Iberia sufren las consecuencias, aunque con los aviones medio llenos no está resultando demasiado difícil reubicarlos en otros vuelos. Los datos de tráfico de noviembre revelan que la ocupación se redujo respecto al mismo periodo de 2007 en 2,5 puntos hasta el 77,1 por ciento, un bajón más acusado aun en las rutas nacionales, ocho puntos menos. La solución a este problema es la regulación de la situación que denuncian algunos de los pilotos de insuficiencia de plantilla y de la unión con la aerolínea británica British. También establecer unos criterios comunes y sensatos para el manejo de los aviones y de los tiempos de espera y que en ellos no se vean afectados los viajeros e indirectamente también Iberia.