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GASTOS MILLONARIOS

Algunos políticos no se aprietan el cinturón pese a la crisis

Por LaSemana.esTiempo de lectura2 min
España31-10-2008

Más de dos millones de euros en habilitar unas dependencias. Cerca de 9.000 euros sólo en equipar un coche con las últimas tecnologías. Casi al borde de la recesión por culpa de la crisis económica, hay políticos que, en lugar de apretarse el cinturón, aprovechan sus cargos para despilfarrar grandes cantidades de dinero en cuestiones accesorias.

Los últimos casos más flagrantes son los protagonizados por el presidente de la Xunta de Galicia, el socialista Emilio Pérez Touriño, o el presidente del Parlamento de Cataluña, Ernest Benach. El gallego despilfarró dos millones de euros en decorar el despacho que le había dejado su antecesor Manuel Fraga. Eso en cambiar la distribución y el mobiliario del despacho. Pero además invirtió otros 480.000 euros en adquirir su coche oficial. Al menos así lo denunció el PP a través de un comunicado, mientras que, desde el gobierno autonómico, ni lo desmienten ni lo confirman, según dicen, por motivos de seguridad. Quien sí salió a defender a su compañero de partido fue el vicesecretario general de los socialistas, José Blanco, quien explicó que las millonarias obras se hicieron en 2005 y que afectan a tres plantas de un edificio, no sólo a un despacho. En ese sentido, el número dos del PSOE contraatacó achacando la denuncia del PP a que "en Galicia no tiene discurso y va a perder las elecciones". “Trata de desviar la atención", explicó Blanco sobre el PP al que además acusó de haber desviado dinero en el proyecto de la Ciudad de la Cultura. Por su parte, el catalán de ERC gastó 9.000 euros en tunear su coche oficial hasta convertirlo en una especie de despacho móvil con toda clase de lujos y comodidades entre las que se encontraba un escritorio de madera, un reposapiés o un nuevo sistema tecnológico de comunicaciones. No obstante, Benach ha reconocido los hechos y no ha tardado en disculparse públicamente tanto en la prensa como en el Parlamento, donde explicó que "la idea era hacer del coche una oficina móvil", pero admitió que era "un lujo innecesario". "Me duele especialmente que la polémica haya podido molestar a muchos ciudadanos y familias que tienen dificultades económicas, agravadas por el momento actual de cisis", reiteró el dirigente independentista.