FIESTA NACIONAL
El desfile militar se impone a la lluvia y a las palabras de Rajoy
Por Alejandro Requeijo
2 min
España12-10-2008
Más de 4.600 soldados y cerca de unos 250 vehículos, entre carros de combate, acorazados y los nuevos vehículos blindados de las misiones en el exterior. Todos ellos desfilaron hoy con motivo de la Fiesta Nacional ante la presencia del Rey Juan Carlos, toda la familia Real, el Gobierno en bloque con el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, a la cabeza y destacados dirigentes autonómicos y de la oposición.
La amenaza de lluvia con la que amaneció el día impidió tan solo que la gente que asistió al paseo de la Castellana de Madrid disfrutase de la mayor parte de la exhibición aérea. Tampoco pudo realizarse el salto de los paracaidistas que iban a portar la bandera de España en la céntrica Plaza de Colón. No obstante, pasadas las 10.30 horas, el vuelo de la patrulla Águila dibujando en el cielo los colores de la bandera nacional supuso el pistoletazo de salida para el desfile. Entre ellos había presencia de hasta 13 países, incluido Estados Unidos debido a su representación en el Cuartel General de Alta Disponibilidad Terrestre de Bétera y del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad de Rota. Todos ellos desfilaron ante la tribunal de autoridades presidida por el Rey y su familia. Además estaba el presidente del Gobierno -quien fue recibido con abucheos por los asistentes-, acompañado por todos sus ministros. En cuanto a la representación autonómica, se encontraban los líderes de Madrid, Extremadura, Castilla y León, Castilla-La mancha, Cantabria, Ceuta y Melilla. Se ausentaron, como es habitual, el lehendakari Juan José Ibarretxe, y el presidente de la Generalitat catalana, José Montilla. Por su parte, el líder de la oposición, Mariano Rajoy fue el protagonista involuntario fruto de unas declaraciones que realizó el día anterior en una reunión del PP sin percatarse que su micrófono estaba abierto y en las que calificaba este acto como “un coñazo”. Eso después de que el año pasado se desmarcase con un vídeo en el que alertaba a los ciudadanos de su importancia y hacía un llamamiento a movilizarse para asistir al desfile. El acto tuvo además el recordatorio para los caídos con la interpretación del himno militar La muerte no es el final y que sirvió para rendir homenaje a los fallecidos el último año. Entre ellos se encuentra el guardia civil asesinado recientemente por ETA en Santoña (Cantabria), Luis Conde de la Cruz cuya viuda e hijo estuvieron presentes en el acto. Al finalizar, la ministra de Defensa, Carme Chacón, se puso en contacto con los responsables de las distintas misiones militares que España mantiene en el exterior, precisamente en un día en el que las tropas españolas destacadas en Afganistán tuvieron que repeler un ataque contra un convoy de ayuda humanitaria al que escoltaban en la provincia afgana de Badghis. En el incidente fallecieron dos insurgentes afganos, según el Ministerio de Defensa





