MEMORIA HISTÓRICA
Rajoy rechaza “abrir viejas heridas” y el Gobierno apoya la investigación
Por A. Requeijo/ E. Gómez
2 min
España06-09-2008
“No soy partidario de reabrir las heridas del pasado lo haga quien lo haga”. De este modo se refirió el líder del PP, Mariano Rajoy, a la iniciativa impulsada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón de crear un censo sobre desaparecidos en la Guerra Civil y el franquismo.
El presidente popular, manifestó así su rechazo a esta medida alegando las mismas razones que le llevaron a su partido a oponerse también a la ley de Memoria Histórica, aprobada en octubre de 2007 por el Congreso para rehabilitar a las víctimas del franquismo. “Creo que no conduce a nada, soy partidario de mirar al futuro”, insistió Rajoy quien recordó que “lo mejor de la Constitución del 78 fue que los españoles se pusieron de acuerdo en mira al futuro y construir un futuro mejor”. Estas fueron las únicas palabras que pronunció sobre la medida, aunque dentro de su propio partido hubo otros dirigentes que también valoraron la iniciativa de Garzón pero en términos distintos a los de su líder. Así , el vicesecretario general del Partido Popular, Esteban González Pons, reivindicó que los familiares de los desaparecidos durante la Guerra Civil y el franquismo, tienen "todo el derecho del mundo a saber dónde están y también a que la Administración les ayude a encontrarlos, con dignidad y respeto". No obstante, González Pons matizó que la Audiencia Nacional no es el órgano competente para investigar estos hechos y volvió al discurso oficial de su partido para acusar al Gobierno de esconderse tras este tipo de iniciativas para no dar explicaciones sobre la crisis económica. En respuesta de estas declaraciones, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo no poder entender que “reconocer e identificar a un ser querido en circunstancias trágicas pueda dividir”. “Quiero denunciar a aquéllos que dicen que divide a un país el que personas, sobre todo mayores, puedan saber dónde están enterrados sus seres queridos”, dijo el jefe del Ejecutivo. “No puedo entender que eso divida, que sea abrir heridas. Es cerrar heridas”, defendió Zapatero en una intervención en el congreso socialista de Madrid. “Como patriota, no entiendo que se niegue a alguien reconocer a sus muertos; no se reabren heridas, se cierran las pocas que quedan”, añadió el presidente en su discurso. De este modo Zapatero dejó claro el apoyo de su Gobierno a la elaboración del censo de desaparecidos tal y como demostró también el propio ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, quien tildó la propuesta como “una buena iniciativa para poner las cosas en su sitio”.





