CICLISMO
Frank Schleck arrebata el liderato a Evans
Por Álvaro Díaz
3 min
Deportes20-07-2008
La segunda semana del Tour se ha visto salpicada por el positivo de Ricardo Riccò y el posterior abandono de su equipo, el Saunier Duval. En lo puramente deportivo, el jersey amarillo parecía mantenerse cómodo en manos de Cadel Evans. Sin embargo, la última etapa dejó un espectáculo único tras el cual Frank Schleck (del equipo CSC) pasó a ser líder de la general. Este último recorrido significó también el abandono de Óscar Pereiro tras sufrir una fuerte caída.
La décima etapa vio cómo Leonardo Piepoli, seguido de su compañero Juan José Cobo, lograba su primer triunfo en el Tour a los 37 años. Los favoritos -Evans, Denis Menchov, Carlos Sastre, Riccò y Christian Vandevelde- llegaron juntos. Entre ellos, empero, no estuvo Alejandro Valverde: el murciano sufrió la dureza del Tourmalet y se descolgó del grupo principal. Pereiro y Carlos Arroyo, fieles a su líder, se sacrificaron por él y se olvidaron de la meta. Así, el luxemburgués Kim Kirchen (del Columbia) perdió un liderato que pasó a manos de Evans, por tan sólo un segundo respecto de Frank Schleck. La undécima etapa la ganó, fugado, el campeón noruego, Kart-Asle Arvesen (del CSC), el más fuerte de una escapada de 12 hombres, entre los que no hubo españoles. La escapada llegó a tomar más de 16 minutos de ventaja respecto de un pelotón que decidió no forzar. La llegada, extraña, fue un mano a mano de Arvesen con el suizo Martin Elmiger -que casi aprovechó que el noruego se confió, pero perdió por un tubular- y el italiano Alessandro Ballan, que demarraron a falta de dos kilómetros. Con los favoritos reservando energías, la clasificación general no sufrió grandes cambios. La duodécima etapa estuvo salpicada por el dopaje. Riccò se convertía en el tercer positivo de la carrera, tras los españoles Manuel Beltrán y Moisés Dueñas. El terremoto, con todo, no afectó al británico Mark Cavendish, que sumó su tercer triunfo al sprint. Los franceses Samuel Dumoulin y Arnaud Gerárd fueron los animadores, pero su aventura acabó a nueve kilómetros de meta. Cavendish, fortísimo, no dio opción en la llegada de Narbona. La décimo tercera etapa sirvió para que Cavendish repitiera triunfo, en una magnífica exhibición. En esta ocasión, los ciclistas se enfrentaron con un terreno llano, que hizo inútil la intentona del holandés Niké Terpstra y del francés Florent Brard. Evans se mantenía al frente de la general, seguido por Schleck y Vandevelde. La décimo cuarta jornada reivindicó a Óscar Freire, que en ausencia de Cavendish -descolgado en un repecho a nueve kilómetros del final-, pese a no tener lanzadores, siguió la rueda del alemán Erik Zabel y ganó con autoridad el sprint, para consolidar el jersey verde de líder de la regularidad. La fuga del día la conformaron el holandés Bram Tankink, los franceses Sandy Casar y William Bonnet y el español José Iván Gutiérrez. El primer contacto con los Alpes resultó un gran espectáculo. El australiano Simon Gerrans, del Crédit Agricole, se impuso al español Egoi Martínez y al estadounidense Danny Pate, muy inocentes al no descolgarlo en la subida a Prato Nevoso, como sí sucedió con José Luis Arrieta. Pero la etapa tuvo mucho más, en una latigazos al líder, cambios en la general, caídas -como la de Menchov, cuando demarró en la última subida- y abandonos como el de Óscar Pereiro, por una caída escalofriante que se saldó con la fractura de un húmero. Evans resistió casi hasta el último kilómetro, pero cedió al acoso de Menchov, el austriaco Bernhard Kohl -nuevo líder de la montaña- y Sastre. El magnífico trabajo de equipo del CSC tuvo premio con el liderato del luxemburgués Frank Schleck, aunque tanto él como Sastre deberán aumentar su ventaja para afrontar con garantías la última contrarreloj.





