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ÁCIDO BÓRICO

La Justicia absuelve a los policías y acalla la ‘teoría de la conspiración’

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura2 min
España08-07-2008

La llamada teoría de la conspiración ha sufrido el que puede ser su último revés en los tribunales después de que la Audiencia Provincial de Madrid absolviese a los cuatro mandos de la Policía Científica acusados en el caso del ácido bórico, relativo a la supuesta manipulación de un informe policial incluido en el sumario del 11-M para eliminar las relaciones entre estos atentados y ETA.

La tesis de que la banda terrorista podría haber tenido algún tipo de participación en la masacre de Atocha fue defendida por varios medios de comunicación, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y el Partido Popular durante la pasada legislatura. No obstante, los policías acusados por el caso ácido bórico el comisario general de la Policía Científica, Miguel Ángel Santano; el jefe de la Unidad de Análisis, José Andradas; el secretario general, Pedro Luis Mélida; y el jefe del Laboratorio Toxicológico, Francisco Ramírez, han resultado finalmente absueltos. La sentencia del tribunal de la Sección Decimoquinta de la Audiencia Provincial de Madrid, presidido por Alberto Jorge Barreiro, señala que "lo único que hubiera podido impregnar de relevancia punitiva el supuesto de hecho enjuiciado hubiera sido que las observaciones realizadas por Escribano tuvieran consistencia, rigor científico y pudieran afectar el resultado del proceso a que iba destinada la pericia", un extremo que estima que "no fue así ni desde una perspectiva ex ante ni desde una perspectiva ex post". Manuel Escribano fue el perito que en su informe –posteriormente modificado por sus superiores-- determinó que en el piso que ocupaba el condenado por el 11-M Hassan El Haski en Lanzarote se encontraron cinco bolsas de ácido bórico y que este mismo producto fue hallado en un piso franco de ETA registrado en Salamanca en 2001. La sentencia explica que la modificación de dicho informe para eliminar estas observaciones referentes a ETA no constituyen "una mutación de la verdad que afecte a un elemento esencial del documento oficial que integraba el informe pericial", sino a "datos accesorios que resultan irrelevantes, inanes o inocuos a los fines de la función probatoria del documento". Pese a todo, el tribunal también reprocha la actitud de los mandos acusados al decir que "muy probablemente abducidos por la enjundia y relevancia socio-política del caso", no obraron "con arreglo a formas jurídicas concretas".