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CALLEJERO ETARRA

Mantener una calle dedicada a un etarra no es delito, según la Audiencia

Por Elena GómezTiempo de lectura3 min
España11-07-2008

Mantener un monumento o una calle con nombre de etarras no es delito. Al menos así lo ha decidido el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que ha dictaminado que mantener calles con nombres etarras no constituye delito alguno.

La decisión, de acuerdo con el artículo 25 de la Constitución, considera que no puede ser castigada una conducta que no era delito en el momento de los hechos. Se trata de una decisión tomada por unanimidad por los 17 magistrados de la Sala. Por lo tanto, adoptar este tipo de decisión afectará a la asociación Dignidad y Justicia quien interpuso una querella contra algunos alcaldes y corporaciones municipales del País Vasco que mantienen aún nombres etarras en sus calles. Esto supondrá que se archiven sus querellas, que suponen un total de una docena. Cuando a finales de los setenta y principios de los ochenta, los ayuntamientos acordaron poner nombres de etarras a calles y plazas esa conducta no era delito. Sólo lo es desde diciembre de 2000, tras la reforma del Código Penal que introdujo el delito de enaltecimiento del terrorismo. El fallo de la Audiencia Nacional concretamente afecta a al caso de Leioa (Vizcaya) y a su alcalde, Eneko Arruebarrena (PNV), que no ordenó la retirada de los símbolos, nombres de calles y plazas de los miembros de ETA Txabi y Joseba Etxebarrieta y Eustakio Mendizabal, Txikia, como le exigió Dignidad y Justicia. La resolución supone además la restitución de las placas del parque del etarra Pana, en Hernani, (Guipúzcoa) retiradas como medida cautelar por el juez Fernando Grande-Marlaska. Sin embargo, el también juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz rechazaba la admisión a trámite de la querella de Dignidad y Justicia contra el alcalde de Leioa, Eneko Arruabarrena, por las calles dedicadas en el municipio vizcaíno a los miembros de ETA Eustakio Mendizabal Txikia y los hermanos Joseba y Txabi Etxebarrieta, los tres muertos antes de la Transición. PEDRAZ LE GANA LA PARTIDA A MARLASKA Pedraz critica a los denunciantes por su demanda “infundada” y “carente de toda consistencia jurídica”, situación que al colectivo demandante “no se le podía escapar”, recriminó. En su resolución sobre la querella de Dignidad y Justicia contra el Ayuntamiento de Leioa, el juez Pedraz recordó que la denominación de las vías públicas es una decisión “puramente administrativa”, vía a la que el magistrado emplaza apelar para mostrar su desacuerdo con este tipo de acuerdos municipales. En cualquier caso, el magistrado aseguró que “no consta ni puede constar” que Txikia y los hermanos Etxebarrieta “fueran miembros de banda armada, organización o grupo terrorista”, en la medida en la que no existe “resolución judicial alguna” en la que conste tal condición. El pleno del Ayuntamiento adoptó la medida en 1979 y el alcalde actual aún no ha tenido ningún comportamiento activo sobre el caso. El delito sólo puede cometerse con un comportamiento activo. “Quien no hace nada no puede violar la prohibición contenida en la norma, aunque con su pasividad exteriorice su acuerdo con lo hecho por otro", dice el auto. Es decir, ahora mismo sería delito el poner una calle a quien hubiera cometido actos de terrorismo, según los artículos 571 a 577, pero no lo sería si el homenajeado en dicha placa sólo hubiera sido condenado por pertenecer a una banda terrorista, porque está recogido en el artículo 514 del Código Penal. Así, el tribunal señala que se trata de algo tan sencillo como perseguir la exaltación de los métodos terroristas o sus autores, pero no la adhesión ideológica a los fines de una banda terrorista ni la defensa de aquellos que hacen apología del terrorismo.