Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

NATALIDAD

La reproducción asistida, una opción habitual ante problemas de fertilidad

Por Leticia PradoTiempo de lectura1 min
Sociedad11-07-2008

Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido y España encabezan la lista de países que más técnicas de reproducción asistida utilizan para solucionar los problemas de fertilidad. Tanto hombres como mujeres pierden capacidad reproductora a partir de los 35 años. Tratamientos como la fecundación in vitro o la inyección intracitoplásmica de espermatozoides (IICE) han hecho posible el nacimiento del dos por ciento de los niños europeos.

La Sociedad Europea de Embriología y Reproducción Humana (ESHRE, del inglés) ha publicado los últimos datos sobre reproducción asistida. Esta técnica ha servido de ayuda para la concepción del dos por ciento de los niños nacidos en Europa y se ha convertido en la práctica más habitual a la que recurren las parejas con problemas de fertilidad. Louise Brown fue la primera niña que nació gracias a este tipo de fecundación en 1978. La denominada niña probeta fue el primero de los casi tres millones de nacimientos que se producen en todo el mundo gracias a la reproducción asistida. En 2005, último año en el que la sociedad recopiló información, los tratamientos aumentaron hasta un 14 por ciento con respecto al año anterior. Las causas de las disfunciones o de los problemas de fertilidad suelen tener orígenes fisiológicos aunque, hasta en un 20 por ciento de los casos, los médicos no saben identificar la raíz de las complicaciones. Afectan indistintamente a hombres y mujeres, aunque la mayor parte de los tratamientos los reciben las mujeres. El tabaco, la obesidad y la edad son los factores fundamentales que más influyen en esta pérdida de capacidad reproductiva. A pesar de los buenos resultados, los expertos advierten sobre el peligro de alguno de estos tratamientos. Muchos países europeos, como es el caso de España, Grecia o Italia, recurren en exceso a la denominada inyección intracitoplasmática de espermatozoides (IICE). Esta técnica asegura la fecundación inyectando directamente el semen en el óvulo, pero muchos consideran que se debe recurrir a ella sólo en casos masculinos de infertilidad. La carestía y la dificultad son los factores que la convierten en una práctica preferiblemente sustituible.