DESAFÍO SOBERANISTA
Una consulta inconstitucional y sin el respaldo de la mayoría de los vascos
Por Irene E. Sánchez
2 min
España01-06-2008
El artículo 149.32 de la Constitución Española lo advierte con claridad: “El Estado tiene la competencia exclusiva sobre la autorización para convocatoria de consultas populares por vía referéndum”. El Gobierno de España se muestra contrario a esta iniciativa del lehendakari Juan José Ibarretxe por su carácter "manifiestamente contrario a la Constitución".
El proyecto de ley, cuyo contenido fue hecho público el pasado 25 de mayo, es desde su inicio ilegal, dado que Juan José Ibarretxe, presidente del Partido Nacionalista Vasco, no tiene competencias suficientes para convocar una consulta popular de este tipo. Lo dice de esta forma el artículo 149 de la CE, cuando describe que el único legitimado para llevar a cabo tal acción no es otro que el Gobierno del país. En este caso, el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero se negó en rotundo e incluso pretende, sin por fin queda aprobado, recurrir ante el Tribunal Constitucional. Además de formaciones como el PSOE y el PP, que mostraron su voluntad de denunciar la inconstitucionalidad del referéndum, si éste fuera permitido en octubre, existen colectivo que ya ha llevado ante la justicia la actividad de Ibarretxe. Manos Limpias, por ejemplo, denunció al Gobierno vasco, y en concreto a su presidente, en octubre de 2007 ante la Audiencia Nacional por “delitos, en grado de tentativa”, dado que el referéndum aún no ha tenido lugar, “de usurpación de atribuciones, de rebelión y de delito contra las instituciones del Estado”. Se trata, según este grupo de funcionarios, de “un ilícito penal porque se pretende a través de la consulta definir el derecho a la autodeterminación, al secesionismo y a la independencia”, unas penas que recoge el Código Penal, al que se acoge a su vez el colectivo. Coincide el referéndum consultivo con el plebiscito en que la respuesta conseguida en ambos no debe implicar la vinculación de la respuesta popular. El referéndum que pretende convocar Ibarretxe se calificaría de esta forma, dada su propia afirmación: “La consulta no será vinculante”. Pero si algo diferencia al deseado referéndum de un plebiscito es que este último es, ante todo, facultativo. Es decir, el fundamento debe ser la convocatoria de un órgano concreto. Anteriormente, se han realizado distintas consultas, que no referéndum, para conocer la posición de los vascos en este sentido. La encuesta realizada en febrero de 2005 por el Instituto Opina manifiesta que el problema que más preocupa a los vascos es el terrorismo y que hasta un 50 por ciento prefiere la autonomía con respecto al 18, que querría independencia. Casi el 60 por ciento, incluso, defendió el derecho de autodereminación del País Vasco. Y es que los datos hablan. Ante la pregunta: “si la mayoría de los vascos optara por la independencia, ¿cuál cree usted que debería ser la reacción del Gobierno español?” un 44,8 por ciento, el máximo porcentaje, respondió que la aceptaría.





