CATÁSTROFES NATURALES
Cualquier tipo de ayuda supone un alivio para los damnificados
Por María Reyes
2 min
Sociedad15-05-2008
China y Myanmar necesitan la ayuda internacional para reponerse del terremoto y el ciclón que destruyó la vida de miles de personas. Los desastres naturales que ambos países han sufrido en las últimas semanas han dejado a los habitantes que han sobrevivido sumidos en la más absoluta miseria y con grandes dificultades para mantener su existencia.
Occidente ha reaccionado rápidamente ante las necesidades de Myanmar y China. Son muchas las ayudas y colaboraciones que la ONU y diferentes países han ofrecido a los damnificados. España ha anunciado que hará una aportación de un millón de euros a cada una de las zonas, además de los 300.000 euros adicionales destinados a la recuperación de una de las necesidades fundamentales: el agua potable. Sin embargo, y a pesar de que el Gobierno de España haya aportado su granito de arena en la colaboración internacional, son muchos los recursos con los que cuentan cada uno de los españoles para ayudar, personalmente, a los afectados de ambas tragedias. Decenas de ONG trabajan incansablemente para cubrir, en las zonas más afectadas, necesidades que van cambiando día a día. Algunas participan en todo el proceso; otras sólo en momentos puntuales. En un primer momento, lo esencial era el cobijo el agua y la comida. Una vez cubiertas, la limpieza y la reconstrucción de ambas zonas han pasado a ser fundamentales. Algunas de las asociaciones españolas más importantes en esta labor son Médicos sin Fronteras , que trabaja sobre todo en Myanmar mediante el envio de aviones cargados del material que allí necesitan; Ayuda en Acción encargada de instalar campamentos de emergencia en donde se asegura el sustento a muchos damnificados; Avaaz que recauda fondos, se los entrega a la Organización de Monjes Birmanos y éstos los distribuyen directamente entre los más afectados; o Intermon Oxfam que, aunque no interviene en el terreno de manera directa, envía los fondos recaudados a las organizaciones locales y agencias internacionales para que se inviertan respondiendo a las necesidades inmediatas de cada región. Desde una perspectiva más internacional, Save the Children, Cruz Roja o Unicef, también llevan a cabo una gran labora gracias a las inversiones en refugios y tiendas de campaña, la purificación y potabilización de agua, mosquiteras, jabón, material sanitario e, incluso, en los llamados kit de escuela, una mochila que se entrega a los niños para que no paralicen demasiado sus estudios.





