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INFANCIA

Los padres de Mari Luz recogen firmas para ampliar las penas por pederastia

Por Esteban del PozoTiempo de lectura2 min
Sociedad30-04-2008

Si anteriormente fue la madre de Sandra Palo, la joven violada y asesinada por un grupo de chicos en Madrid, la que empezó a recabar firmas con la intención de cambiar la ley del menor, ahora son los padres de Mari Luz, la niña asesinada por un vecino pedófilo, los que han empezado a recoger firmas para que la ley sea más contundente con los pederastas.

Esta campaña, dirigida por la familia de Mari Luz y la asociación juvenil Nuevo Drom, pretende que se publique una lista de pederastas y que las penas para este tipo de delitos sean más amplias, incluida la cadena perpetua, aunque sea condicional. La marcha, parte de Huelva, con un autobús cedido por el club de fútbol de la ciudad, y terminará en el Congreso de los Diputados donde presentarán la iniciativa. Recorrerán 32 ciudades de España en 43 días. El padre de Mari Luz, Juan José Cortés, dice que el objetivo de esta iniciativa, que es "para el bien de toda la sociedad", es lograr recopilar unos tres millones de firmas por toda la geografía española. La campaña se retrasó por "falta de medios" ya que en un principio se cuenta con un presupuesto de unos 2.000 euros. Actualmente en el Código Penal, las agresiones sexuales a menores están castigadas con un máximo de 10 años de prisión (15 años si son violaciones). Los delitos de terrorismo, con un máximo de 20 años (30 si causan la muerte de personas). El querer aumentar las penas por pederastia incluso llegando a la cadena perpetua conllevaría una reforma del artículo 76 del Código Penal. Esto haría que si las penas son similares a las de terrorismo, el tiempo máximo que un pederasta pueda pasar en prisión sea también similar: cerca de 40 años. Todo esto ha ocurrido en el primer aniversario de la desaparición de Madeleine en el Algarbe portugués. Desde aquella noche en la que sus padres cenaban con unos amigos y la niña descansaba en su cuarto no se ha vuelto a saber más sobre su paradero. Las pistas no conducen a ninguna parte, como al principio, los padres siguen su batalla personal con la policía, incluso llegaron a formar parte de la lista de sospechosos pero la búsqueda sigue igual. Después de un año recorriendo los medios de comunicación pidiendo ayuda la situación no ha cambiado. Aun así, pese a la incertidumbre, las críticas, los bulos, las pistas falsas, los McCann no han perdido nunca la esperanza, o no lo han mostrado a cámara, de que su hija sigue viva y que fue secuestrada por algún pederasta.