MEDIO AMBIENTE
El buen tiempo pone en alerta a los trabajadores forestales
Por Paula López
1 min
Sociedad04-05-2008
La quema de rastrojos es una forma rápida y barata de deshacerse de los restos agrícolas inservibles, pero es a la vez un método bastante peligroso, ya que el fuego puede descontrolarse. Es la causa del 35 por ciento de los incendios forestales.
Esta práctica está prohibida en época estival y aunque por el propio interés del agricultor no es fácil que esta quema se descontrole, la realidad es otra, muchos pirómanos aprovechan esta actividad para provocar incendios supuestamente accidentales. Sólo el nueve por ciento de los incendios se origina por causas naturales, como por ejemplo, tormentas secas. Los demás son provocados por pirómanos, negligencias y accidentes o por causas desconocidas. En Galicia, una de las zonas más afectadas por los incendios, los fuegos se han reducido un 90 por ciento en comparación con la década anterior, unos datos esperanzadores para los ámbitos rurales de esta comunidad que año tras año han visto como se quemaban sus tierras, fuegos que incluso llegaron a ser provocados por algún bombero pirómano. Un consejo útil para prevenir este tipo de accidentes forestales consiste en no encender ningún tipo de fuego en el campo en la época de alto riesgo, ni para barbacoas, quema de rastrojos o fogatas. Tampoco se deben arrojar al suelo colillas, cerillas, plásticos o vidrios, ya que además de ser contaminantes, pueden provocar un fuego. No se debe circular por fuera de los caminos autorizados ni aparcar sobre maleza o hierbas secas y, por último, si se va de senderismo en un monte, hay que llevar siempre un móvil con el número de urgencias grabado en caso de necesidad. La última noticia sobre un incendio a gran escala la podemos encontrar esta semana pasada, en el Parque Nacional de Garajonay de la Gomera, que ya ha sido apagado, pero que ha provocado numerosos daños ecológicos y materiales.





