PEDERASTIA
El presunto asesino de Mari Luz, de acosador a acosado

Por Esteban del Pozo
2 min
Sociedad01-04-2008
El presunto asesino de Mari Luz, Santiago del Valle, contaba ya con otras condenas por abusos sexuales a su hija y acoso a menores. Una cadena de cuatro fallos judiciales le ha permitido estar en la calle hasta esta semana que ha ingresado en prisión.
Una serie de errores en la actuación judicial y la repulsión que siempre produce en la sociedad este tipo de delitos, han caldeado el ambiente en Huelva. Tanto el presunto pederasta como su hermana han tenido que ser trasladados a la cárcel granadina de Alborote, donde se encuentran aislados del resto de presos por riesgo de agresiones. Desde que se conoció la noticia de la desaparición de la niña, los familiares comunicaron sus sospechas a la policía. Pero, hasta que se encontró el cuerpo sin vida de la pequeña, no hallaron las pistas suficientes para detener al pedófilo. La indignación provocada por la falta de resultados de la actividad policial y el paso del tiempo estalló cuando Santiago del Valle fue llamado a declarar. El presunto asesino fue recibido a pedradas a las puertas de los juzgados. Este clima se ha trasladado a la cárcel. La mayoría de presos claman venganza, ya sea por pertenencia a etnias gintanas, como Mari Luz, o por la vileza del crimen.Este no es el único caso dónde un violador está en peligro de violación o agresión en prisión por sus compañeros de celdas. Por ello, se ha determinado el cambio de penitenciaría y una “vigilancia especial” por motivos de seguridad hasta que sus vida no corra peligro. El caso de la pequeña ha reabierto el debate sobre la dureza de las penas en este tipo de delitos y la supuesta reinserción de estos criminales. Según el psicólogo de la Fiscalía de Menores y profesor de ética de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Urra, no existe reinserción de los pederastas en la sociedad. Por eso, Urra defiende el uso de "inhibidores farmacológicos" para conseguir que el sujeto esté "más contenido". Blanca Estrella Ruiz, presidenta de la Asociación Clara Campoamor, aboga por otro tipo de penas. Rechaza la cadena perpetua y pide el cumplimiento íntegro de las condenas por delitos sexuales y la acumulación de las penas. Asimismo, solicitó para las víctimas de delitos sexuales el mismo tratamiento y ayudas que la de las personas que han sufrido el terrorismo, como tratamiento psicológico gratuito. Un reportaje de El País ha publicado datos muy esclarecedores de cómo está la situación actual de los delitos de pederastia en España. Sólo 30 de los 1.000 detenidos por posesión y tráfico de pornografía infantil en los cuatro últimos años están en la cárcel. Desde la llegada de internet, se han multiplicado las oportunidades de los pedófilos. La importancia del control de la red por parte de la familia y la información a los pequeños a la hora de usar este servicio se han convertido en herramientas esenciales para combatir el aumento de este tipo de delitos.





