Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

HUELGA DE JUSTICIA

La situación comienza a ser crítica por la cantidad de trabajo atrasado

Por Ángel PradaTiempo de lectura3 min
España30-03-2008

Miles de juicios suspendidos, montañas de papeles acumuladas en los despachos judiciales, sentencias pendientes de redactarse, complicaciones en la tramitación de divorcios, enlaces o nacimientos…. Este es el resultado de la huelga llevada a cabo por los funcionarios dependientes del Ministerio de Justicia en aquellos órganos en los que el Gobierno no ha transferido aun sus competencias, y que ya van por su octava semana de movilizaciones.

Desde el pasado 4 de febrero, 9.500 trabajadores de las siete comunidades no transferidas (Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia, La Rioja, Baleares y Asturias), las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y los órganos centrales con sede en Madrid (Audiencia Nacional, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional), mantienen esta paralización –sólo se despacha aquello que abarcan los servicios mínimos- por lo que consideran una discriminación salarial en relación con los compañeros que realizan los mismos trabajos en el ámbito sí transferido, que llegan a cobrar hasta 200 euros más al mes. Tras más de 50 días de huelga, los sindicatos y el Departamento que dirige Mariano Fernández Bermejo se han sentado a negociar hasta en once ocasiones y en ninguna de ellas se ha llegado a un acuerdo. Pero ocho semanas de manifestaciones y protestas repartidas por todo el territorio español dan mucho de sí. Los funcionarios han conseguido que miles de bodas, nacimientos, divorcios o visados no se efectúen y tardarán varios meses en restablecerse a partir del fin de la huelga que de momento se atisba lejano. Los actos judiciales suspendidos oscilan entre los 41.000, según el Ministerio de Justicia, y los 110.000, según los huelguistas Además, en la Audiencia Nacional, los Juzgados de Instrucción están casi paralizados, según los datos oficiales confirmados por la propia Audiencia. Y es que en la Sala de lo Contencioso se han suspendido el 95 por ciento de las actuaciones, el 100 por ciento de las demandas están pendientes de incoación y 4.067 escritos presentados no han sido tramitados, de acuerdo con los datos de la propia Audiencia Nacional. Y en los Juzgados de lo Contencioso se han suspendido casi la totalidad de los juicios, mientras que en la Sala de lo Social la huelga ha afectado al 64 por ciento. El trabajo acumulado es abundante y por ello los últimos contactos entre funcionarios y Ministerio han ido encaminados a decidir como recuperar el retraso y cuales serán las retribuciones para los trabajadores que tendrán que hacer ese trabajo en horas extra. EL ÚLTIMO DESENCUENTRO El último desencuentro tuvo lugar el pasado viernes 28 cuando, tras trece horas de negociación, sindicatos y Administración rompieron la undécima mesa oficial de diálogo sin ni siquiera abordar las exigencias de equiparación salarial. Este último enfrentamiento entre ambas partes derivó en nuevas protestas en la calle por parte de un colectivo que lleva manifestándose por toda España, en todas las provincias, con más o menos éxito, y de diferentes formas desde el día 4 de febrero. La más llamativa tuvo lugar en Soria, donde las protestas se han materializado en un calendario en el que posan semi-desnudos los funcionarios. La primera tirada ha sido de 400 ejemplares -aunque prevén llegar a los 1.500- y salen a la venta por un precio simbólico de 3 euros. Pero la protesta que más peso tuvo fue la celebrada en Madrid. Hasta allí se acercaron los trabajadores de las siete comunidades autónomas afectadas y a ellos se unieron incluso, "en solidaridad", funcionarios de la Administración de Justicia de las Comunidades con las competencias trasferidas. Durante la marcha, que duró tres horas, los manifestantes pedieron la dimisión del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y cantaron consignas como: "es de Justicia que nos paguen la subida", "Solbes, escucha rompe la hucha", "Solbes y Bermejo se esconden conejos". También hubo pitos para el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y hasta cantaron la canción que representará a España en el festival de Eurovisión, "Baila el Chiki Chiki", con la letra adaptada a las peticiones de los manifestantes y criticando a Bermejo.