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ENDESA

Bruselas le da un ultimátum a España

Por María García CiracTiempo de lectura2 min
Economía02-02-2008

Tras el visto bueno de Bruselas, hace ya unos meses, el Gobierno impuso una serie de condiciones para que pudiera llevarse a cabo la Oferta Pública de Adquisición (OPA) de Enel y Acciona sobre Endesa como, por ejemplo, la autonomía de Endesa o que su núcleo siga estando en territorio español.

El Gobierno español no está dispuesto a dar luz verde a la OPA de Enel y Acciona a no ser que se cumplan 12 condiciones entre las que se encuentran, además de las citadas anteriormente, la obligatoriedad de adquirir carbón nacional para los centros de generación o limitar la política de distribución de los dividendos. Ante esta situación, Bruselas no se ha quedado de brazos cruzados y ha decidido poner en marcha el correspondiente procedimiento para sancionar al Gobierno español. Dicha postura se ve reforzada por la oposición a la libre circulación de mercancías y capitales, y a la libertad de establecimiento que suponen las citadas condiciones y que, por consiguiente, dan la razón a Bruselas. La detención o puesta en marcha definitiva de este procedimiento depende de que España suprima las condiciones que le ha impuesto a la OPA. Enel y Acciona ven ahora perturbada la calma que habían logrado tras alcanzar un porcentaje de más del 90 por ciento de las acciones de la gigante eléctrica. Para lograrlo, tuvieron que negociar con E.ON para que retirara su oferta. La contrapartida la conformaban la venta de los activos que Endesa tiene en Francia e Italia y Viesgo, la filial de Enel en España. El montante total de la operación entre el grupo italiano y su socio español y la eléctrica alemana asciende hasta la astronómica cifra de 10.000 millones de euros. Para algunos es una sorpresa que, después de la pasividad que mostró el Gobierno anteriormente, ahora decida contradecir a Bruselas cuando, hay que recordar, es él quien tiene las competencias para decidir en este caso. De lo que no cabe duda es que, si España no retira las condiciones, Bruselas va a llevar el proceso sancionador hasta el final y que, si finalmente pasa por el aro, va a dejar un sector importantísimo -como es el energético- en manos mayoritariamente extranjeras.