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FÚTBOL

Juventud y experiencia, antídoto perfecto contra los ¬cocos¬

Por Ángel BrizTiempo de lectura2 min
Deportes25-11-2007

Nuevos jugadores y selecciones renovadas. Este conjunto de novedades dan al fútbol un nuevo aire que le renueva e impide que los clásicos del fútbol crean que todo está hecho. Esta mezcla posibilita que selecciones de poco nombre maduren en torno a una figura y se hayan convertido en referencia europea. Éste es el caso, sobre todo, de Croacia y Rusia, que han sorprendido a Inglaterra.

Hubo un tiempo en el que las grandes figuras del momento llegaban a su apogeo pasando la treintena de edad. De sobra son conocido casos como los de Ferenc Puskas y Alfredo Di Stéfano cuando llevaron al conjunto que entrenaba Miguel Muñoz a ser, para muchos, el mejor equipo de la historia. También las grandes selecciones hallan pilares básicos en jugadores de edad avanzada, como Italia, campeona mundial con el cerrojo de Fabio Cannavaro, y Oliver Kahn, mejor jugador del Mundial de 2002 en Corea y Japón. Hoy, el concepto del fútbol pasa por rejuvenecer las plantillas y fusionar aspectos imprescindibles, empuje, ambición y experiencia. El exponente de esa escuela es el francés Arsène Wenger. Pero la experiencia se remite al mando de Cesc Fábregas, con constancia, minutos de juego y confianza, pero apenas veinte años. Este modelo está siendo emulado por algunos seleccionadores en su afán por encontrar la fórmula del juego ordenado, efectivo y vistoso. Un ejemplo es la Polonia de Leo Beenhakker -que ya llevó por primera vez a un Mundial a Trinidad y Tobago-, un conjunto joven que despliega valores como toque, movimiento y verticalidad. El holandés, por cierto, continuará hasta 2010. Rusia también se decantó por un entrenador experimentado, Guus Hiddink, semifinalista en los dos últimos Mundiales con Holanda y Corea del Sur, equipos que asombraron por la rapidez de su juego y la dinamita de Roman Pavlyuchenko y Aleksandr Kerzhakov. Rumania recoge igualmente ese esquema: Su capitán, Christian Chivu, con 22 años, tras ejercer en el Ajax de Ámsterdam, Roma e Ínter de Milán, es la gran referencia de un equipo sólido en la zaga y dirigido por un campeón de Europa en 1986, Víctor Piturca. Un vistazo al grupo E, con Inglaterra tercera, haría frotarse los ojos. Pero es cierto: los rusos, junto a Croacia, pusieron en dificultades al favorito. Los croatas, con Slaven Bilic -semifinalista del Mundial de Francia, en 1998- en el banquillo, quieren dar la sorpresa. La gran capacidad de entendimiento con los jugadores es el aval de Bilic, cuyo eje en el equipo es Niko Kranjcar. Aunque tuvo problemas en 2005, cuando fue seleccionado por su padre, entonces seleccionador, y fue acusado de favoritismo. Pero sus grandes cualidades en la media punta, con detalles del checo Thomas Rosicky, el español José María Gutiérrez, Guti y el brasileño Ricardo Izecson, Kaká: potencia, cambios de ritmo… han podido con las críticas. Sin duda, hay un amplio elenco de selecciones que optará a la sorpresa en la Eurocopa de Austria y Suiza, pero aunque no sea así, si dejan un buen sabor con su fútbol y remarcan las virtudes que han exhibido en la fase de clasificación, nadie lo consideraría un fracaso. A estas selecciones se les exige un título: ésa es una obligación para los favoritos.