FÚTBOL
La violencia se apodera del ¬calcio¬ tras la muerte de un aficionado
Por César Brito
2 min
Deportes18-11-2007
El fallecimiento de un seguidor del Lazio, tras un disparo efectuado por un agente, provocó una oleada de violencia sin precedentes que se ha extendido por todo el país. Los hinchas se han organizado para rebelarse contra las autoridades, con tal virulencia que la sede del Comité Olímpico Italiano (CONI) fue atacada y la Federación Italiana ha tenido que suspender la jornada del Scudetto.
La policía de tráfico intentaba reprimir un enfrentamiento entre aficionados del Lazio y la Juventus en un área de servicio de una autopista en la mañana del domingo. Tras sentirse amenazados, y al comprobar la violencia de la situación, uno de los agentes efectuó disparos disuasorios al aire, según afirmó Vincenzo Giacobbe, jefe de policía de Arezzo, localidad donde se produjeron los incidentes. Uno de estos disparos alcanzó el cuello de Gabriele Sandri, de 28 años, que falleció antes de que llegaran las asistencias sanitarias. Su muerte desató una escalada de violencia en Italia que ha culminado con la suspensión provisional del campeonato de primera y segunda división. El partido que debía enfrentar al Inter de Milán y Lazio fue aplazado, pero el resto de partidos no se vieron afectados. Esta medida sí había ocurrido el 2 de febrero, cuando un inspector de policía murió tras un partido y se suspendió la jornada al completo. Entonces, los hinchas radicales de varios equipos lo consideraron un agravio comparativo, olvidaron sus diferencias deportivas y se coordinaron para enfrentarse con la Policía. Primero hubo disturbios en los alrededores del estadio de San Siro, en Milán donde los aficionados se habían concentrado en señal de duelo. La situación se repitió en otros estadios: tuvieron que suspenderse los encuentros entre el Atalanta y el Milán y entre el Roma y el Cagliari. Los enfrentamientos, extendidos por toda Italia, tomaron tintes de guerrilla urbana. Los seguidores más violentos llegaron a asaltar y saquear, en Roma, una comisaría de policía, además de la sede del CONI. El saldo final se cifró en una cuarentena de heridos y daños materiales incalculables, auque sólo se detuvo a tres personas. La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) ha decretado la suspensión de la próxima jornada en las series B y C, ya que los compromisos de la selección italiana hacen que la serie A - el equivalente a la Primera División española- no se juegue. Sin embargo, la FIGC considera que el campeonato puede reanudarse normalmente a partir del 24 de noviembre. Los sucesos han conmocionado al mundo del fútbol, incluso fuera de Italia. El jugador del Real Madrid Fabio Cannavaro, por ejemplo, declaró sentirse "feliz de no tener que jugar en el Calcio", en un entorno marcado por la violencia y con cada vez menos credibilidad, herido de muerte tras los últimos acontecimientos, sin que el entorno de la Federación y los clubes entone el mea culpa y haga lo posible por aplicar la ley a los delincuentes, cuya acción ha estado respaldada durante mucho tiempo, tácitamente, por los directivos, que les han dado facilidades y entradas. Sin embargo, estos grupos, como han demostrado, anteponen la política y sus posturas extremistas al propio deporte.





