PERIODISMO DE GUERRA
La Unesco condena el asesinato del fotógrafo japonés en Birmania
Por Lurdes Noelia Segovia
2 min
Comunicación01-10-2007
El ejército de Birmania reprimió violentamente las protestas de miles de personas en contra de la junta militar y, en dicha represión, un soldado mató de un tiro al fotógrafo japonés, Kenji Nagai. Con esta muerte, Nagai se suma a la lista de los más de 1.200 periodistas asesinados en los 10 últimos años, según el informe de la Unesco. Esta organización ha condenado el asesinato del camarógrafo y ha pedido que se respete la labor profesional de los reporteros.
En los diez último años más de 1.200 periodistas han perdido la vida mientras realizaban su labor informativa. Además, otros miles, en especial los que trabajan en zonas de conflicto, han padecido agresiones e intimidaciones, según el último informe de la Unesco. A esta cifra se suma ya la del fotógrafo japonés Kenji Nagai que falleció la semana pasada después de que el ejército de Birmania le dispara. Kenji Nagai, un camarógrafo japonés de la agencia de prensa nipona APF, de 50 años se encontraba en el lugar de la noticia. Allí, las fuerzas de seguridad birmanas, que estaban reprimiendo las multitudinarias protestas contra la junta militar de la Nación, provocaron nueve muertos. Uno de ellos, era él. Nagai murió a causa de un disparo a quemarropa por parte de un miembro del ejército birmano. Las protestas y condenas internacionales volvieron a llover contra la junta militar, que gobierna en Birmania desde hace 45 años. La muerte del reportero gráfico japonés eleva a 15 las víctimas mortales de la represión del régimen militar de Birmania mientras aumentan las condenas en el ámbito internacional. El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Koichiro Matsuura, condenó el asesinato del fotógrafo de prensa japonés Kenji Nagai, perpetrado en Rangún. Además, se hizo eco de la petición del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, en pro de una “reconciliación nacional incluyente y pacífica”. Además, Matsuura condenó el asesinato de Kenji Nagai y pidió a las autoridades de Birmania que respeten la labor profesional de los reporteros, cualquiera que sea su país de origen. "La libertad de expresión y la libertad de prensa son Derechos Humanos fundamentales y permitir a los medios informativos expresar diversos puntos de vista sólo puede contribuir a lograr la reconciliación nacional que todos deseamos", declaró al denunciar el uso de la violencia contra los periodistas y los manifestantes en Birmania.





