INVESTIGACIÓN
La investigación con células madre supone el choque entre ciencia y moral
Por Esteban del Pozo
2 min
Sociedad21-09-2007
Algunos científicos confían en poder encontrar una cura para el alzehimer. Además, se podrían crear tipos específicos de células, partiendo de células madre embrionarias, para fabricar órganos destinados a transplantes y otras aplicaciones en ingeniería de tejidos y biotecnología.
El estudio e investigación con células madre supone un gran avance en el campo de la medicina, pero también arrastra un grave problema: la eliminación de embriones una vez finalizados los ensayos. Muchas cuestiones rodean el tema de la experimentación con células madre. Las preguntas sobre si se puede o no experimentar con seres humanos o si los embriones podrían ser considerados como tal, son las que dividen a la opinión pública. La Conferencia Episcopal y otras organizaciones como Médicos por la vida tienen clara la respuesta. Para ellos los embriones son seres vivos que no se pueden destruir. Por el contrario, el Presidente de México, el Senado de EEUU o el Gobierno español no dudan en dar su apoyo a la investigación con células madre embrionarias. Las células madre son positivas para la investigación porque son como células "en blanco". Pueden convertirse en cualquier tipo de célula del cuerpo humano y, además, son regenerativas, es decir, pueden ser usadas como una fuente viva para la auto reparación. El uso clínico principal que se hace de ellas es como fuente de células donantes, usadas para reemplazar las células durante las terapias de trasplante. Las células madre pueden ser obtenidas de varias fuentes: embriones, fetos abortados, cordones umbilicales, tejidos u órganos adultos, cadáveres, etc. Las embrionarias deben ser obtenidas cuando el embrión se encuentra en un estado temprano de su desarrollo, es decir, cuando el huevo fertilizado se ha dividido hasta formar aproximadamente 1.000 células. Estas células se separan y se mantienen en un envase de cultivo celular, deteniendo así el desarrollo embriónico que conlleva a la formación de una persona. Para evitar la oposición hacia esta práctica se podría experimentar con células madre de adultos, pero según algunos científicos estas pueden no tener el mismo potencial para usos médicos terapéuticos. Las células madre embrionarias son inmortales y flexibles, a pesar de que entran en conflicto con el sistema inmune del paciente y son difíciles de encontrar. Como ventajas de las células que provienen de adultos destacan la flexibilidad (pueden ser usadas para formar otro tipo de tejido) o su especialidad variada. Como aspectos negativos subrayar su disponibilidad en cantidades mínimas y que son finitas y genéticamente inadecuadas.





