ETA
La Fiscalía ya pidió informes de ANV tras no condenar el ataque de Durango
Por Angie Rigueiro
3 min
España23-09-2007
Después de que el partido político Acción Nacionalista Vasca (ANV) no condenase el atentado de ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Durango, la Fiscalía decidió tomar cartas en el asunto. La no censura de las actividades criminales de la banda, han servido para que la Justicia estudie la posibilidad de ilegalizar ANV por ser heredera de la ilegalizada Batasuna, brazo político ETA.
Haces escasas semanas el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, pidió a las fuerzas de seguridad del Estado y la Ertzaintza informes sobre la actividad de Acción Nacionalista Vasca (ANV), tras la negativa del partido a reconocer el atentado de Durango. Dichas medidas tienen el fin de recopilar elementos de prueba en previsión de ilegalizar a la formación. La fiscalía podría incluso llegar a instar la suspensión de actividades de ANV, al igual que hizo con Batasuna antes de su ilegalización. La historia vuelve a repetirse, ya que en agosto de 2002, el juez Baltasar Garzón decretó la suspensión de las actividades de Batasuna y ordenó el cierre de locales, embargo de cuentas corrientes y prohibición de convocar todo tipo de actos y manifestaciones. La suspensión de actividades por vía penal allanó en gran medida la ilegalización, por sentencia del Tribunal Supremo, en marzo del año siguiente. Por el momento, Zaragoza tiene la intención de ir recopilando pruebas que en su momento puedan llevar a adoptar medidas contra dirigentes de Batasuna o concejales electos de ANV, así como de actividades de este último partido, que pudieran servir para instar la suspensión judicial de sus actividades. Para poder ilegalizar ANV se necesitaría reunir un conjunto de datos que demuestre que el partido desarrolla una actividad tendente a justificar o apoyar el terrorismo etarra. No sólo sirve como pretexto que no condenase el atentado de Durango, pero es un indicio más. Al igual que este: en la campaña electoral del 27-M los dirigentes de Batasuna pidieron "expresamente" el voto para ANV. Se trata de obtener elementos de prueba de que ANV cumple el mismo papel que el que en su día tenía asignado Batasuna, y en caso de estimar que ANV es su sucesora, instar la suspensión de actividades de ANV. Si en tal caso se demostrase, la ilegalización se podría efectuar de manera legal y posiblemente las primeras medidas contra esta última formación y sus integrantes podrían recaer en un par de meses. La suspensión es la medida más grave a la que se puede optar. A partir de ahí, la ilegalización tendría que instarla la Fiscalía General del Estado o el Gobierno a través de la Abogacía del Estado. El secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, por su parte, afirmó que es “posible y seguro” jurídicamente ilegalizar ANV. A su juicio, la Ley de Partidos y el criterio judicial adoptado en las elecciones pasadas para la impugnación parcial de las listas de ANV son “soportes de peso” para ilegalizar esa formación. La gran cuestión es cómo quedaría la situación en los ayuntamientos en los que ya han sido elegidos representantes de ANV. Según el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, este hecho iría contra la ley. Sin embargo, el Partido Popular señala que "la ilegalización sería insuficiente si no va a acompañada de la disolución de las corporaciones donde gobierna ANV. Precisa que esa posibilidad la contempla el artículo 61 de la Ley de Bases de Régimen Local para las corporaciones que hayan llevado a cabo una gestión "gravemente dañosa para los intereses generales que suponga incumplimiento de sus obligaciones constitucionales". Entre las actuaciones "gravemente dañosas" señala la de dar "cobertura o apoyo, expreso o tácito, de forma reiterada y grave, al terrorismo". La presión del PP para que se tramite su ilegalización y la disolución de 43 ayuntamientos vascos y navarros no cesa. Por su parte, la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, respondió que "no le temblará la mano a la hora de aplicar la ley", pero advirtió de que "para actuar contra la sinrazón hay que usar la razón".





