TERRORISMO
La Justicia se lanza al ahogo de ETA y su entorno

Por Alejandro Requeijo
3 min
España23-09-2007
“Los jueces siempre han tenido un celo superior contra la banda terrorista ETA, nunca han bajado la guardia, ni antes ni ahora.” Así se expresaba hace sólo unos días el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, quien, con estas palabras demostraba que algo está cambiando en el ámbito judicial. Ahora, tanto desde el Gobierno como desde la Fiscalía, no sólo emplean todos medios a su alcance para estrechar el cerco a los terroristas, sino que además no escatiman esfuerzos en hacer gala de ello.
En la misma línea que el ministro, se manifestó días antes el Fiscal General del Estado, Cándido Conde Pumpido, quien, con motivo de la apertura del año judicial, expuso la memoria de la Fiscalía del 2006 en la que presumía de haber "batió todas sus marcas de actividad" en la persecución de los crímenes de ETA. Según sus datos, durante el año pasado se presentaron un total de102 escritos de acusación por delitos relacionados con la actividad terrorista de ETA. Esta cifra significa un 161 por ciento más que en 2005 y un 27 por ciento más que en 2004. Nada tiene que ver el orgullo mostrado públicamente ante estas cifras con los meses en los que el propio Conde Pumpido reconocía que la Justicia debía adaptarse a los acontecimientos políticos del momento. Ahora la tregua se ha acabado y la negociación con ETA forma parte del pasado. Por ello toca adaptarse de nuevo a los acontecimientos, y eso pasa en estos momentos por volver a la máxima firmeza contra la banda terrorista ETA y, además, hacer que se note. Las fuerzas policiales ya llevan meses demostrando su efectividad a la hora de frustrar atentados terroristas, pero desde hace semanas, los tribunales albergan también numerosos procesos contra los etarras y su entorno. Hace dos semanas, dos históricos como Fiti y Kantauri fueron condenados a 27 y 40 años de cárcel respectivamente. Asimismo, la Fiscalía de la Audiencia pidió otros 27 años para dos etarras que fueron descubiertos con explosivos en una pensión de Valencia. Pero además la Justicia es consciente de que no sólo vale con encarcelar a los responsables directos del terrorismo sino que es necesario ahogar también a su entorno. El portavoz de la plataforma ilegalizada Askatasuna (sucesora de Gestoras Pro Amnistía), Juan María Olano, fue encarcelado recientemente después de violar su libertad provisional al inducir al terrorismo callejero durante la celebración de una manifestación en favor de los presos de la banda que había sido prohibida. Además Olano se enfrenta a una nueva causa, junto a otros acusados, por su pertenencia a Gestoras. Este juicio también tendrá lugar en la Audiencia en las próximas semanas. Por su parte, nueve supuestos miembros de la organización juvenil Segi están siendo juzgados también por un delito de colaboración con banda terrorista después de ser detenidos por su presunta vinculación en el traslado de zutabes (boletín interno de ETA). Pero seguramente que uno de los casos que mejor representan la situación actual es el proceso que se abrirá en las próximas fechas contra varios dirigentes del diario abertzale Egunkaria, cerrado en el año 2003 por su vinculación con la financiación de la banda. Este proceso se reanudará ahora después de que la asociación Dignidad y Justicia, pidiese la semana pasada penas de 12 a 14 años de cárcel para siete personas que participaron en la fundación o dirección de este periódico, entre ellos el dirigente de KAS Xabier Alegría. Esto permitirá el enjuiciamiento de los responsables de Egunkaria, ya que la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitó en diciembre de 2006 el sobreseimiento de la causa, precisamente en plena negociación con los terroristas.





