CICLISMO
Rasmussen defiende el liderato y Contador se postula candidato
Por Guillermo Benavides
4 min
Deportes23-07-2007
Segunda semana del Tour, y la carrera promete ser cada día más interesante. Se acabaron los Alpes y empezaron los Pirineos con una contrarreloj entre medias. Resurgió Vinokourov para luego desfallecer. Valverde falló y queda por ver si renace. Los más fuertes, dos escaladores: Rasmussen y Contador.
Después de la jornada de descanso, el pelotón seguía en los Alpes dispuesto a afrontar la última de las dificultades de esta cadena montañosa, el Galibier. Puerto de categoría especial, que no obstante no vería el final de la etapa, ya que sería en Briançon, tras 20 kilómetros de descenso. Se formó una fuga en la que estaban los españoles José Iván Gutiérrez del Caisse d’Epargne, actual campeón español contra el crono, y Mikel Astarloza (Euskaltel), acompañados del ucraniano Yaroslav Popovych de la Discovery. Juntos ascendieron con distinta suerte el Telegraph y el Galibier, hasta que les pasó el héroe del día, el colombiano Mauricio Soler (Barloworld). El escarabajo no dio opción a los escapados de seguirle, por lo que afrontó el descenso en solitario en busca de la victoria. Por detrás, Alexander Vinokourov (Astaná) dejaba claro que la caída sufrida la primera semana le pasa factura, mientras que Alberto Contador (Discovery) atacaba para meterse en carrera. En la bajada, Soler aguantó el pulso con el grupo de favoritos liderado por Alejandro Valverde a pesar de la colaboración de su compañero Gutiérrez, que aún así le ayudo a neutralizar a Contador. Ganó en Briançon, donde 3:24 minutos después llegó Vinokourov y Oscar Pereiro. Tras le intensa y dura etapa alpina, le tocaba el turno a los ciclistas de disfrutar una jornada menos alocada. Prueba de ello es que la jornada siguiente, con llegada a Marsella, fue la que permitió el primer éxito de una fuga en terreno llano de este Tour. Once corredores se escaparon del pelotón, el cuál no hizo gran cosa para impedírselo. Al final quedaron cinco, de los cuales se impuso al esprint Cedric Vasseur (Quick Step) como ya hiciese diez años antes. Pero no siempre iba a ser así. Al día siguiente, las esperanzas del pueblo francés de ver a un corredor suyo con serias opciones de ganar su carrera se desvanecieron. Christophe Moreau (Ag2r) se cayó durante la carrera, y el Astaná no quiso desaprovechar esa situación. Tiró del pelotón, y consiguió cortar al francés, que también tuvo que enfrentarse a los abanicos. Desde ese momento, la escapada estuvo abocada al fracaso, por lo que la victoria se disputó al esprint. El sudafricano Robert Hunter le dio la segunda victoria de etapa para su equipo, el Barloworld, por delante del antiguo maillot amarillo Fabian Cancellara (CSC), aprovechándose de la caída de varios velocistas en el último kilómetro. En cuanto a Moreau, el campeón francés de carretera, cedió más de 3 minutos, lo que le hizo retroceder seis puestos en la clasificación. La duodécima etapa discurrió entre Montpellier y Castres tras 178 kilómetros. Ametz Txurruka (Euskaltel) y Pierrick Fedrigo (Bouygues) fueron los protagonistas del día. Ambos se entendieron a la perfección, tanto, que al pelotón le costó darles caza. No lo consiguieron hasta 900 metros del final, donde los Quick Step prepararon a la perfección la llegada para que Tom Boonen ganase por delante de Eric Zabel (Milram). Solo el problema de Moreau afectó a la general en las etapas llanas, pero la cosa cambiaría con la contrarreloj de Albi. La duda estaba en torno a si la recuperación de Vinokourov era cierta, y también ver cuanto perdería Michael Rasmussen (Rabobank) del que se daba por seguro perdería el liderato. El kazajo se impuso abrumadoramente sobre Cadel Evans (Predictor-Lotto), y relanzó sus opciones al triunfo final. Pero la verdadera sorpresa fue el rendimiento del danés, que cedió poco tiempo para lo que acostumbraba en esta prueba, tanto que los demás ciclistas empezaron a ver en él un rival serio para París. Todo lo contrario que dos españoles. Iban Mayo (Saunier Duval) y Valverde que perdieron más de 6 minutos y con ello casi todas las posibilidades de podio en la capital francesa. Todo lo contrario de Contador, que se presenta como la mejor baza española, a expensas de Carlos Sastre (CSC). Hecho que quedó claro al día siguiente, en la primera etapa pirenaica. Toni Colm (Astaná) fue el único de los integrantes de la escapada del día que optó seriamente por la etapa, pero por detrás estaba en juego una victoria mucho más importante, por lo que iban muy rápido. Vinokourov, después de su recital en Albi, se descolgó en el primer especial del día. Ya en Plateau de Beille, Mayo y Valverde fueron los primeros en demostrar su mal estado, pero no eran los únicos. Por delante, los favoritos acusaban los esfuerzos del día anterior, por lo que nadie se atrevía a romper la carrera. Hasta que Contador se decidió a ello. Solo Rasmussen fue capaz de seguir al madrileño, y así hasta la línea de meta, donde se impuso el primero. Con este recital, consiguió auparse al segundo puesto de la general a 2:23 del danés. Los dos, escaladores, principales candidatos a los Campos Eliseos.





