LÍBANO
El reemplazo de tropas coincide con la instalación de los inhibidores
Por Raquel Rodrigo
2 min
España14-07-2007
Pocas semanas después del atentado sufrido en Líbano por soldados españoles, ha partido el último grupo de militares para relevar a sus compañeros de la Brigada Paracaidista (BRIPAC) en la misión de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL).
Los miembros de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable (BRILAT), compuesto por 154 militares se ubicarán en la base española Miguel de Cervantes, en Marjayoun, Líbano, a ocho kilómetros de Israel. El contingente operará durante los próximos cuatro meses, en la misma zona de responsabilidad en el sureste de Líbano. En el sector Este se situarán también unidades de Nepal, India, Indonesia, Malasia, Polonia y China. El JEMAD ha querido dejar claro que en los próximos días, se completará la instalación de inhibidores en la totalidad de los vehículos españoles en misiones extranjeras, aunque advierte que no se puede afirmar que de haberlos tenido hace un mes, la muerte de los seis soldados españoles se habría evitado. Después de semanas de miedo y desorientación en la región de Marjayoun, finalmente las autoridades confirman que el nivel de alerta del contingente español ha vuelto al establecido desde que comenzó la misión, en octubre de 2006, después de que el día del atentado llegara a alcanzar el nivel máximo, el negro. Defensa ha querido aclarar que en Líbano los gastos en seguridad son permanentes y continuos, se han invertido 108 millones de euros, y abarcan desde la vigilancia en perímetros de la base española hasta la instalación de inhibidores o GPS en los vehículos y otras medidas de protección. Hasta el momento se han instalado inhibidores en diez vehículos de las Fuerzas Armadas y en otros tres de la Guardia Civil, y el JEMAD asegura que se completará su instalación en el plazo de tiempo más breve posible. Respecto a las investigaciones del atentado, Félix Sanz indicó que las autoridades españolas y libanesas, al igual que los militares de ambos países, trabajan en estrecha colaboración para determinar la autoría de los hechos, aunque aún no puedan decir nada definitivo al respecto.





