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TOROS

El toro, protagonista en Pamplona

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Espectáculos08-07-2007

Hasta los antitaurinos se visten de blanco y rojo en Pamplona. Lo más chic para ser moderno es lucir palmito con unos cuernos de plástico -¿será reciclado?- y unos calzoncillos blancos de Calvin Klein -ellos- o un bikini rojo -ellas-. Las más atrevidas hacían del tanga uniforme para llamar la atención y posar para la prensa con una amplia sonrisa.

Así se oponen a la fiesta del toro los antitaurinos de ahora: encantados de haberse conocido, gustándose ante las cámaras, exhibiendo pectorales, demostrando que la celulitis no existe... "Eso es un cuerpo y no el de la Guardia Civil", pensaría más de uno. Pero, aunque haberlos los hay, parece que los antitaurinos están en peligro de extinción. De hecho, según la organización, en tanga, bikini o similar había unas 1.500 personas, teniendo en cuenta que cuando las cifras vienen de la parte interesadae suelen engordarse. Horas de borrachera y desenfreno más tarde, el día del patrón, 7 de julio, el primero de los encierros pamploneses de 2007 comenzaba con retraso, algo inusual en su puntualidad casi británica: sobraba gente, y no sólo 1.500. Tanto ese encierro como el del domingo fueron multitudinarios, a pesar de que los toros que se corrían superaban con creces los 600 kilos -algunos rozaron los 700-, motivo más que suficiente para pensarse un poquito emprender la carrera hacia la plaza de toros. San Fermín se ha puesto de moda. Tanto que hasta los del bikini y el slip de marca no se pierden un año esa previa que hacen por las calles de la capital navarra; tanto que miles de españoles se plantan ante la televisión a las ocho de la mañana; tanto que dos televisiones pugnan por lograr la audiencia con la retransmisión de los encierros, alargando el programa, con un equipo multidinario incluso, con novedosos sistemas de cámaras y periodistas de postín. Lo de san Fermín es un paso, pero san Fermín, solo o con conservantes, congelado o envasado al vacío no sintetiza la fiesta de los toros. La fiesta de los toros va mucho más allá del espectáculo. Y eso, por desgracia y por ahora, sólo lo saben los taurinos. Si san Fermín echa un capote...