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CICLISMO

El Tour se inicia con ¬acento¬ británico y suizo

Por Guillermo BenavidesTiempo de lectura2 min
Deportes08-07-2007

Arranca la gran carrera del ciclismo en busca de sucesor de Lance Armstrong, ya que aún se debe esclarecer quien el vencedor de la edición de 2006. La ronda empieza sin el dorsal número uno –el español Óscar Pereiro, segundo en la edición anterior, porta el número 11–, semanas después de un aluvión de confesiones de dopaje que han seguido restando credibilidad al ciclismo. Entre los favoritos cuentan los españoles Pereiro, Alejandro Valverde y Carlos Sastre, aunque sin quitar ojo a una joven promesa como Alberto Contador.

El Tour de 2007 se presentó en Londres sin un ganador. El estadounidense Floyd Landis aún se está defendiendo ante la agencia estadounidense contra el dopaje (USADA) tras el positivo que dio en la etapa en la que consiguió arrebatarle el liderato a Pereiro. Su caso, pendiente de sentencia –pues el corredor ha usado todos los recursos legales para alargar el juicio– convierte en vencedor oficioso al gallego, los organizadores del Tour han decidido cortar por lo sano y eliminar de la carrera el dorsal número 1 y los consiguientes de sus compañeros, hasta el número 9. Una medida que, junto con la obligación de los corredores de firmar un documento en el cual expresaban su “limpieza” en lo concerniente al dopaje, continúan enrareciendo el ambiente. Así pues, pese a todo, los principales actores intentan aislarse y dar espectáculo en el mayor escaparate ciclista, que comenzó en Londres, con una prólogo de ocho kilómetros. Todas las miradas estaban puestas en los británicos David Millar (del Saunier Duval) y, especialmente, en Bradley Wiggins (del Cofidis), los dos campeones del mundo contrarreloj. Wiggins, además, conocía al detalle el trazado. Pero la gloria estaba reservada para el actual campeón del mundo de contrarreloj, el suizo Fabian Cancellara (del CSC), que aventajó en 13 segundos al alemán Andreas Klöden (del Astaná), mientras que el estadounidense George Hincapie (del Discovery Channel) encabezó, a 23 segundos, a los restantes favoritos. El mejor español fue el cántabro Iván Gutiérrez (del Caisse d’Épargne), a 33 segundos. De entre los favoritos, el kazajo Alexander Vinokourov fue la referencia: a 30 segundos del vencedor, noveno, ganó siete segundos con respecto a Pereiro, 13 con respecto a Valverde y 26 respecto el líder del conjunto CSC, el abulense Sastre. La primera etapa discurrió aún en suelo inglés, entre la capital y Canterbury, con 203 kilómetros. Era el día indicado para que los velocistas tomaran la iniciativa, a pesar de los dos puertos de cuarta categoría que jalonaban el recorrido. Pero Millar trató de impedirlo y se escapó en solitario a poco de empezar la etapa. Unos kilómetros más adelante, cuatro corredores se unieron a su causa, de los cuales tan sólo el francés Stéphane Augé (del Cofidis) consiguió plantar cara al pelotón en los últimos kilómetros. Cuando Augé luchaba por lo imposible, el australiano Robbie McEwen (del Lotto) quedó cortado por una caída, y el conjunto Quick Step puso en marcha la velocidad de crucero para la llegada del belga para Tom Boonen, vigilado de cerca por el noruego del Crédit Agricole Thor Hushovd y por el español de Rabobank Óscar Freire. Pero cuando todo parecía visto para sentencia, el McEwen apareció con sorpresa y potencia para hacerse con la victoria, la décimo tercera en la Grande Boucle. En la general, sin cambios de relieve, destacó la subida al tercer puesto de Millar, gracias a las bonificaciones, y cuya odisea le permite vestir, además, el primer jersey de líder de la montaña.