Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

GOBIERNO

Rajoy exige las actas de las reuniones entre ETA y el Ejecutivo

Por Enrique GarcíaTiempo de lectura3 min
España06-07-2007

El PP no deja ni un respiro al Gobierno, pero el último Debate sobre el estado de la Nación ha evidenciado que, a pesar de ser el principal partido de la oposición, también es la única formación del Parlamento dispuesta a seguir esa línea. Mientras tanto, Zapatero aprovechó para anunciar una medida más electoral que parlamentaria: una ayuda de 2.500 euros para cada nuevo nacimiento.

El Debate sobre el estado de la Nación termina con un notable protagonismo de la banda terrorista ETA el discurso del líder de la oposición, Mariano Rajoy. El presidente del PP pasó buena parte del debate reclamando de forma vehemente la entrega de actas que se levantaron en las negociaciones entre la banda y el Gobierno llevadas a cabo durante el “alto el fuego permanente” anunciado en marzo del año pasado por ETA. Rajoy mantuvo con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, un largo enfrentamiento dialéctico por turnos, en el que el jefe de la oposición exigió repetidamente la entrega al Parlamento de las actas sobre las negociaciones entre el Ejecutivo socialista y la banda terrorista. Por su parte, Zapatero contraatacó reprochándole que haga esas peticiones después de su paso por cargos como el Ministerio de Interior en uno de los gobiernos de José María Aznar. Además, el presidente repasó irónicamente la trayectoria política de Rajoy y auguró que no volverá a tener un debate similar con él en el futuro, dejando entrever que hay personas en el PP dispuestas a asumir la batuta de mando del partido y criticando, consecuentemente, la falta de liderazgo que, a juicio de Zapatero, tiene Rajoy. Después del encuentro, los medios de comunicación se centraron en decidir cual de los dos ganó el debate. Según el estudio realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), fue Rodríguez Zapatero el que convenció más a los ciudadanos: más de un 44 por ciento considera que su intervención fue muy buena o bastante buena, mientras que el 24,5 por ciento de los encuestados otorgaban la misma valoración al discurso de Rajoy. De hecho, 44 de cada cien españoles dan a Zapatero como ganador, mientras que sólo un 16,5 por ciento consideran que el líder popular venció el “cara a cara”. Por otro lado, también es reseñable que el hemiciclo literalmente se vació después de que acabara la confrontación entre Zapatero y Rajoy. En este sentido, el jefe de la oposición, una vez terminado todo su tiempo, se marchó sin escuchar al diputado de Convergencia i Unió (CiU), Josep Antoni Duran i Lleida, que hablaba a continuación. Una vez finalizada la resaca del debate, sólo dos medidas de las adoptadas por el parlamento han tenido una trascendencia importante: la decisión del Gobierno de establecer unos “premios de natalidad” de 2.500 euros por hijo –anunciada precisamente en el hemiciclo, durante su intervención- y la propuesta del PP en la que se pedía la retirada del permiso para negociar con ETA al Gobierno y la exigencia de que el Ejecutivo entregase las actas de la negociación. Una vez más, la propuesta se desestimó al contar con la oposición de todos los grupos con representación parlamentaria, excepto la de los populares. Al comienzo de la segunda jornada, el hemiciclo presentaba un vacío desolador. De hecho, el portavoz del Partido Nacionalista Vasco (PNV) que abría el debate, Josu Erkoreka, echó en cara su actitud a los diputados “mediocres” que siguen el debate por televisión y a los “haraganes” que se quedaron en la cama.