CONTAMINACIÓN
El Taj Mahal sufre
Por María Ayuda
1 min
Cultura20-05-2007
Cuando en 1631 el emperador musulmán Sha Vahan mandó construir este impresionante monumento en memoria de su mujer favorita, Mumtaz Mahal, parecía que ni el tiempo, ni mucho menos la contaminación, fueran capaces de dañar el símbolo del amor que el emperador procesaba a la madre de sus 14 hijos.
Sin embargo, no es la primera vez que el Taj Mahal se resiente. Hace diez años la Corte suprema de la India ordenó cerrar el monumento al público, así como el desmantelamiento de fundiciones, fábricas de ladrillo y de vidrio cercanas. Y es que, al parecer, la culpa del deterioro que sufre el mausoleo, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la tiene la contaminación producida por las actividades industriales y la polución del tráfico rodado. Según las conclusiones del informe parlamentario realizado al respecto,"el depósito de partículas sobre el mármol blanco del Taj Mahal le da un tinte amarillo a su superficie". Para solucionarlo, la comisión recomienda la aplicación de un tratamiento a base de arcilla en la fachada del monumento, para después enyesarlo y limpiarlo, como ya se hizo en el pasado. A pesar de que sólo los vehículos eléctricos están autorizados a pasar dentro del recinto y de los rigurosos controles del nivel de contaminación, parece que el Taj Mahal no puede seguir el ritmo de los tiempos que corren.





