ELECCIONES 27-M
El PP ofrece un pacto a CiU para las municipales pero con vistas al futuro
Por Angie Rigueiro
3 min
España18-05-2007
Comienza la cuenta atrás. La campaña electoral inicia su recta final. A tan sólo una semana de las elecciones, el presidente del PP, ofreció su mano a Convergencia i Unió (CiU) para gobernar juntos en ciudades como Barcelona. Además de los pactos, la tensión entre los políticos también se ha incrementado en los últimos días. Prueba de ello fue la polémica surgida tras un debate entre los candidatos a la Alcaldía de Madrid.
La campaña electoral continúa con pocos cambios en la intención de voto de los españoles, según las encuestas del CIS. Sin embargo, el ofrecimiento del líder del PP, Mariano Rajoy, a CIU para gobernar juntos donde este último partido quiera, ha sorprendido. Hasta ahora sólo eran guiños, pero ya se ha convertido en un compromiso público hecho por el presidente de los populares: el PP quiere pactar con CIU. La primera ocasión sería el 27 de mayo y Barcelona sería el principal objetivo. Por ese motivo, Rajoy consideró al PP "decisivo para conseguir el cambio político que, después de 30 años de gobiernos de izquierda, necesita esa ciudad". Por su parte, el secretario general de CiU, Josep Durán Lleida, agradeció a Rajoy su gesto, pero afirmó que "los pactos municipales se deciden a nivel local" y que, a nivel español, "quien quiera gobernar con nosotros, deberá pactar el despliegue del Estatuto catalán durante los próximos cuatro años". Asimismo, Durán expresó su satisfacción ante la invitación del PP. "Todos nos quieren, PSOE y PP, eso es un mérito nuestro, eso es un gran activo para CiU y nos sitúa en la centralidad política del país, de Cataluña y del conjunto de España", dijo. Los pactos y propuestas no dejan de ser los protagonistas de esta campaña electoral. El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, presentó también una propuesta de pacto antiterrorista dirigida especialmente a Zapatero y Rajoy. El objetivo es sacar del debate partidista la política antiterrorista ante el riesgo de un nuevo atentado de ETA. Este pacto de Imaz rechaza negociar "el futuro político de Euskadi con ETA" y sólo admite el diálogo con la banda terrorista tras el cese definitivo de la violencia, "circunstancia que no concurre hoy en día", según señaló. La ‘Operación Malaya’ aterriza en la pugna por Madrid Entre los candidatos a la Alcaldía de Madrid, la campaña está siendo especialmente polémica. Un debate en TVE mantenido por alcalde de Madrid y candidato a la reelección del PP, Alberto Ruíz-Gallardón; el aspirante socialista, Miguel Sebastián, y el candidato de IU, Ángel Pérez, se convirtió en el protagonista de la campaña. Empezó con un saludo cordial y sonrisas entre los tres candidatos a la Alcaldía. Sin embargo, mientras el programa transcurría, la tranquilidad y cordialidad del inicio comenzó a brillar por su ausencia. El momento de máxima tensión se produjo cuando Sebastián le preguntó a Gallardón si "en algún momento ha mantenido alguna relación con alguna de las personas implicadas en la Operación Malaya acerca de actuaciones urbanísticas en Madrid". Al mismo tiempo que el socialista preguntaba, sacó una fotografía de Montserrat Corulla, abogada implicada en la trama urbanística y actualmente en libertad bajo fianza de 50 millones. Tras la cuestión de Sebastián, Gallardón contestó contundente."Con esa pregunta usted se ha definido", espetó. "Hay que estar muy desesperado políticamente", añadió, al tiempo que destacó que él no trataría de ningún modo "temas personales" de Sebastián, puesto que "su vida personal es suya". Sebastián insistió hasta en tres ocasiones, hasta que el alcalde respondió que con Corulla, "relación profesional, ninguna". Después del debate, Gallardón aseguró que no hará "el juego" al aspirante socialista mientras Sebastián manifestó que no le interesa la vida privada del alcalde y concluyó que, para Gallardón, "las actuaciones urbanísticas en la ciudad de Madrid son un tema personal". El único que se mantuvo al margen de la tensión fue el candidato de IU Ángel Pérez, que apoyó a Gallardón al señalar que el candidato del PSOE rompió "el código de buena conducta".





