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CATALUÑA

La “subasta soberanista” de ERC crea la primera crisis en el nuevo Govern

Por Enrique García García Tiempo de lectura2 min
España29-03-2007

El vicesecretario general de coordinación interna de ERC, Xavier Vendrell propuso a Convergencia i Unio (CiU) un pacto a cambio de apoyar un referéndum soberanista. A partir de ahí, ambas formaciones iniciaron un pulso nacionalista que llegó hasta el Parlamento catalán.

La propuesta consistía exactamente en ofrecer los votos de la propia ERC para convertir a Artur Mas en presidente de la Generalitat, a cambio del apoyo parlamentario de CiU en la convocatoria de un referéndum soberanista catalán. CiU, finalmente, no aceptó el supuesto, poniendo fin al quebranto, y el propio líder de ERC, Josep Luis Carod Rovira tuvo que dar un toque de atención a su compañero porque, según dijo, sus declaraciones “no tocaban” y han afectado a la imagen del partido. El presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla, cargó contra el asunto ya que, de haber prosperado la propuesta, se habría llevado por delante al actual Govern catalán. Para Montilla esta “subasta soberanista” podría haber “pervertido” las funciones del Parlamento autonómico y haber debilitado “la causa del autogobierno”. Por su parte, el líder de CiU, Artur Mas, se vanaglorió de la “responsabilidad” de su formación por no aceptar el plan de ERC, y desde la oposición del Partido Popular (PP) su presidente autonómico, Josep Piqué, pidió a Montilla que sacara al partido republicano del tripartito, por “haber deteriorado su autoridad política y moral”. También pidió a Carod Rovira que, dado que no da por propias del partido las declaraciones de Vendrell, le haga “cesar sus responsabilidades” es decir, que lo cese de inmediato de su puesto oficial. Por su parte, la otra cabeza del tripartito, Joan Saura, de Izquierda Unida-Verdes (ICV) no se mostró tan crítico: para él, la polémica sobre este asunto ha sido de carácter “puntual” y asegura que algo similar “no se repetirá”. El asunto fue debatido en la Cámara catalana donde ERC se quedó sola en su idea de que Cataluña pueda ser una nación autónoma dentro de la Unión Europea. Tuvo en contra los 113 votos de CiU, Ciutadans de Catalunya, PSC e ICV. De este modo se cerró el conflicto que de momento ha supuesto el primer motivo de crisis entre ERC y el resto de integrantes del Tripartito, PSC e ICV.