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NATACIÓN

Phelps ¬sube a los altares¬ en el Mundial de natación

Por LaSemana.esTiempo de lectura2 min
Deportes01-04-2007

El Mundial de natación de Melbourne (Australia) ha coronado a un nuevo rey de este deporte. Michael Phelps, con sólo 21 años, se ha convertido en el único nadador capaz de igualar al gran Mark Spitz, al lograr siete oros. La francesa Manadou y el estadounidense Aaron Peirsol también han disfrutado de la gloria. España ha dejado el pabellón alto, gracias a los éxitos de la natación sincronizada y de Erika Villaécija.

Michael Phelps no pudo consumar la hazaña de superar a Mark Spitz –ganador de siete oros en los Juegos Olímpicos de Munich ’72 – pero sí consiguió igualarle. El estadounidense logró siete oros y cinco récords del mundo por este orden: en los relevos estilo libre de 4x100 metros, en los 200 libres –donde se convirtió en el primer hombre en bajar de 1’44”00, al marcar 1’43”86–, en 200 mariposa (récord con 1’52”09), en 200 estilos (1’54”98), en el 4x200 estilo libre (7’03”23), en 100 mariposa –aquí no batió la plusmarca mundial, pero logró el segundo mejor registro de la historia con 50”77– y en los 400 estilos (4’06”22). La hazaña hubiera sido redonda de haber triunfado también en los 4x100 estilos, pero el equipo estadounidense fue descalificado al tirarse antes de tiempo Ian Crocker, y Phelps se quedó sin su octava presea dorada. El éxito del de Baltimore dejó en un segundo plano al resto de favoritos, como el holandés Pieter van der Hoogenband, que se tuvo que conformar con una única medalla, la plata en los 200 libre, o el de Crocker, superado en los 100 mariposa por Phelps y en los 50 metros por el surafricano Roland Schoeman. Las otras grandes triunfadoras de la cita mundial quedaron también un tanto ensombrecidas. La francesa Laure Manadou se llevó dos oros, que consiguió gracias a sendos récords del mundo en las pruebas de 200 (1’55”52) y 400 estilo libre (4’02”51). También en esa modalidad brilló la aussie Lisbeth Lenton, que venció en los 50 y los 100 libre y logró un tercer oro en los 100 mariposa. Su compatriota Jessica Schipper se destapó como una rival de altura, al lograr la plata en los 100 y el oro en los 200 mariposa. Igualmente satisfecho se fue de Melbourne el estadounidense Brendan Hansen, con la plata en los 50 metros braza y el oro en los 100 colgadas en su cuello. Sus compatriotas Aaron Peirsol y Ryan Lochte batieron también las plusmarcas mundiales de 100 (52”98) y 200 espalda (1’54”32) para imponerse respectivamente en estas pruebas. Otros topes mundiales que cayeron fueron los de 100 espalda femenino, a manos de la estadounidense Natalie Coughlin (59”44) y el de 400 estilos femenino, por Katie Hoff (4’32”89), también estadounidense. Todos ellos contribuyeron a encumbrar a Estados Unidos en el medallero, con un total de 40 medallas: 21 oros, 14 platas y cinco bronces. Muy de lejos le siguió Rusia, con 24 preseas, 11 de ellas doradas, y Australia, con nueve oros de un total de 26 metales. España se quedó en el puesto 17 del medallero, con cuatro platas y dos bronces. Tras el gran éxito del equipo de natación sincronizada, el equipo español no pudo redondear su actuación en el campeonato con una medalla en las pruebas de natación. Aunque lo rozó en dos ocasiones gracias al excelente papel de Erika Villaécija. La barcelonesa se quedó a un paso de lograr dos metales, en las pruebas de 1.500 y 800 metros estilo libre. Quedó cuarta en ambas pruebas, en las que pulverizó la plusmarca española: 16’05”83 en los 1.500 y 8’27”59 en los 800.