MEDIO AMBIENTE
El cambio climático, un mal muy caro
Por Paula Portas
1 min
Sociedad30-03-2007
Más vale prevenir que lamentar. Tal como indica este dicho popular, si no se toman medidas a corto plazo que reduzcan la emisión de gases tóxicos a la atmósfera, las pérdidas que se producirán alcanzarán el 20 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial. Una inversión anual de sólo un uno por ciento del PIB evitaría las peores consecuencias del cambio climático.
Dos informes, Mc Kinsey y Stern, ofrecen posibles soluciones y el coste de cada una de las medidas para la reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero a la atmósfera. Entre todas las soluciones, por un lado el informe Mc Kinsey señala como las más baratas y efectivas, el uso de bombillas de bajo consumo y un mayor empleo de la energía eólica. Ambas medidas serían capaces de reducir un 75 por ciento las emisiones de dióxido de carbono (CO2). También indica que un mejor aislamiento en los edificios produciría un ahorro de 150 euros por cada tonelada de dióxido de carbono reducida. Por otro lado, el informe Stern propone la introducción de cambios en la demanda de productos, para generar una mayor conciencia de la necesidad de consumir productos de baja emisión de carbono. Ambos documentos no olvidan a los países en vías de desarrollo, que generan la mitad de las emisiones de dióxido de carbono evitables. Debido a que estos países cuentan con escasos recursos económicos, su mayor aportación la constituirían las medidas para frenar la deforestación. Las consecuencias de un mal llamado cambio climático serán un aumento de dos y tres grados en la temperatura global, inundaciones, aumentos del nivel del mar, deshielos, sequías, hambrunas, movimientos migratorios masivos, falta de agua potable, transformación de zonas cultivables en tierras secas y estériles. Además, no actuar de forma inmediata para detenerlo, produciría una fuerte recesión económica. Como mínimo se alcanzarían pérdidas del 20 por ciento del PIB global.





