Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

RELIGIÓN

El legado de la Iglesia, un motor para Occidente

Por Cristina Arias Tiempo de lectura2 min
Sociedad01-04-2007

A lo largo de los siglos la Iglesia ha cristianizado la vida, las costumbres, los derechos y la cultura de la mayor parte de los países occidentales. Y, a través de la fe, ha infundido principios éticos que defienden el valor de la dignidad personal, debido a la condición de todo hombre como "hijo de Dios".

Es más, basada en el mensaje de Cristo, la Iglesia ha alentado un estilo de vida -y de sociedad- eminentemente espiritual, abierto a la entrega generosa de uno mismo y a la misión. La Iglesia participó en el avance del aprendizaje y en la construcción de las universidades durante la Edad Media y los monasterios fueron vitales para la conservación de las obras literarias de los grandes autores y para el desarrollo de la agricultura y la ganadería. Además, miembros de esta institución ayudaron a promover los avances científicos y muchos clérigos: san Alberto el grande, Roberto Grosseteste... Nicolaus Steno estableció la mayoría de los principios de la geología moderna y los jesuitas hicieron grandes aportaciones en matemáticas y astronomía, combinaron su vocación divina con la ciencia. Mientras, gran parte del arte y la arquitectura está conectada con la mentalidad y la moralidad cristiana. Además, el propio patronazgo de la Iglesia multiplicó la producción de obras maestras. Imágenes, estampas, esculturas, iglesias, monasterios o catedrales forman ya parte del patrimonio cultural y artístico de Occidente. Durante todo este tiempo ha sido relevante la contribución doctrinal ofrecida por la Iglesia para subrayar la importancia del derecho internacional como garantía de la paz. Así, las reflexiones filosóficas y teológicas de numerosos pensadores cristianos, a parte de las propias declaraciones públicas de algunos papas, tuvieron gran peso en las iniciativas para promover la paz mundial. Muchos autores defienden que ninguna institución ha hecho más para forjar Occidente como la Iglesia, pese a su mala prensa. En España, la evangelización de América, la Universidad de Salamanca, la mística de santa Teresa de Jesús y de san Juan de la Cruz y la obra educativa de san Ignacio de Loyola, entre otros, han quedado como símbolos representativos de la Iglesia de gran trascendencia y valor universal.