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AFGANISTÁN

El tráfico de drogas, las mafias y los talibanes impiden la estabilización

Por Irene E. SánchezTiempo de lectura4 min
España25-02-2007

La soldado natural de Lugo Idoia Fernández Buján vio su muerte en Afganistán cuando desempeñaba una misión humanitaria en el sur de Herat, provincia de este país. El estallido de una mina de 6.5 kilos de explosivos a las 12.00 hora española fue el causante del fallecimiento de la militar en la cercanías de Shindad. Se convierte así en la primera soldado española muerta en el desarrollo de sus misiones en Afganistán.

Idoia Fernández murió a causa de las múltiples heridas que aparecieron en su cuerpo tras la explosión de la mina. La miembro de la Brigada Ligera Aerotransporable (BRILAT) llevaba a cabo un trabajo comparable al que pudiera desempeñar cualquier hombre en misiones humanitarias. Tal es así que la propia Brigada afirmó que su labor se basaba en la realización de tareas estratégicas, administrativas y tácticas. Dos compañeros de Idoia resultaron heridos a su vez mientras viajaban en una ambulancia blindada junto a ella. Formaban parte de un convoy, compuesto a su vez por cuatro vehículos sanitarios y que ejecutaba una misión de apoyo a los equipos italianos que aleccionaban al Ejército afgano, dentro del territorio establecido para las tropas españolas. De esta forma, el alférez César Muñoz Pantoja y el cabo Jorge Liaño del Río no corrieron la misma suerte que su compañera, y a pesar de estar heridos, se mantienen fuera de peligro. Fue el propio padre de Idoia Rodríguez el que afirmó tan sólo un día después de la tragedia que el presidente del Gobierno le había telefoneado para darle el pésame e informarle de los acontecmientos. De la misma forma aseguró que también había recibido las condolencias de La Casa Real. Por su parte, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, expresó en el Pleno el pésame a la familia de la fallecida y dio un total apoyo al Ejército español. Por su parte, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, aseguró que en Afganistán se vive hoy "un aumento objetivo de la inseguridad". Alonso aseveró que tal situación de inseguridad llega desde mayo de 2006. De igual manera, Alonso comentó que tal inseguridad verá también sus frutos "en el futuro”. Los problemas con el tráfico de drogas, con las mafias y con el régimen talibán se hacen notar en el territorio afgano. Las similitudes con la Guerra de Iraq se hacen cada vez más evidentes a medida que transcurre el tiempo. La reconstrucción de Afganistán no ha resultado ser una tarea fácil por la violencia y la corrupción que se dan en el país. Las drogas son de hecho un problema grave, debido a que un 92 por ciento de la producción mundial de opio sale del país afgano. Los combates son cada vez más violentos y nunca lo habían sido tanto desde el derrocamiento del régimen talibán por parte de Estados Unidos en el año 2001. Por estos motivos se hacen hoy presentes las complicaciones en la restauración del país. Los talibanes prometen nuevos ataques Los miembros del régimen talibán afirmaron tras la muerte de la soldado española que será el año 2007 el más sangriento para los soldados extranjeros que realicen misiones en Afganistán. El "mulá" Dadullah, responsable talibán, ha afirmado que lejos de ser una simple amenaza, demostrará que tal aseveración se hará realidad. "Los preparativos de guerra se están haciendo en cuevas y montañas, nuestros 6.000 combatientes están preparados para atacar a las tropas extranjeras después del cambio de tiempo, cuando el clima sea más templado", sentencia Dadullah. Además, hizo mención al armamento del que ahora disponen, que según su criterio les puede facultar para derribar helicópteros de la OTAN y EEUU en zonas de montaña. Desconcierto, sangre, terror y muerte califican hoy la situación del país, que se desmorona en el círculo vicioso de la violencia, la droga y la ilegalidad. Estados Unidos, que hasta este año proseguía en solitario su campaña contra los restos de Al Qaeda y del régimen talibán, decidió pedir a la OTAN que se ocupara de la pacificación de Afganistán. Para ello, la Alianza Atlántica aumentó el número de sus efectivos desde los 6.000 que tenía a principios de 2006 a los 13.000 actuales. Con la confirmación de la unificación de las tropas que mantiene Washington en el sur del país que llevaría a cabo la OTAN, podrían llegar a ser incluso 30.000. España también aumentó su aportación militar y tiene actualmente alrededor de 700 soldados. Ante la situación, IU pide la rectificación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en cuanto a su política en Afganistán. El coordinador general de la coalición, Gaspar Llamazares, pidió al líder del Ejecutivo, que mandara replegar las tropas españolas y recordó la inseguridad que vivía el país al tiempo que aseguró que "es incompatible la reconstrucción y la guerra de ocupación". Comparó además tal actividad con la realizada por los Estados Unidos y la OTAN. La distancia entre IU y PSOE, según palabras de Llamazares, será cada vez mayor si el Gobierno no cambia su política Exterior y de Defensa. El coordinador general de IU aseveró que esta política favorece más a EEUU que a Naciones Unidas y a la paz. "La situación es cada vez más insegura, estamos más contaminados por la lógica de la guerra preventiva de EEUU, y es más difícil realizar cualquier labor humanitaria", sentenció.