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IRAQ

El secretario de Defensa de EE.UU. admite el fallo estratégico en Iraq

Por J. F. Lamata MolinaTiempo de lectura1 min
Internacional23-12-2006

“Lo que estamos haciendo ahora no es satisfactorio, no estamos ganando esta guerra.” Esta contundente cita es de Robert Gates, el ex jefe de la CIA que va a ocupar la vacante de Donald Rumnsfeld al frente de la Secretaría de Defensa de Estados Unidos, unas palabras que suponen el enésimo reconocimiento por parte de la Administración Bush de su fracaso en el país árabe.

Alrededor de 140.000 soldados norteamericanos permanecen en el devastado Iraq, en un ambiente marcado por enfrentamientos tanto externos (milicias alqaedistas contra tropas estadounidenses) como internos (suníes contra chíies). El presidente Bush reconoció que podían perder la batalla contra el enemigo que, según él, habría obtenido importantes éxitos y que se estaban barajando distintas medidas para impedirlo, entre ellas la de enviar más tropas con una misión específica. Estas nuevas medidas no serán anunciadas oficialmente hasta enero. La Administración Bush confía que el Gobierno iraquí vaya ganando legitimidad, que actualmente se mantiene principalmente por el apoyo de las tropas norteamericanas, como se demostró con el traspaso del control de Nayaf a la Policía iraquí. Por su parte, el terrorista prófugo Ayman al Zawahri, buscado sin éxito por EE.UU. como posible planificador del 11-S (se desconoce su paradero, algunos le sitúan junto con su compañero Osama bin Laden en el terreno montañoso entre Afganistán y Pakistán) ha enviado un nuevo mensaje grabado en el que amenazaba una vez más a Occidente: “no soñarán con la seguridad hasta que nosotros la vivamos como una realidad en Palestina y en todos los países musulmanes".