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PAIS VASCO

PP y PSE preparan sus discursos para las municipales entre la crisis y la esperanza

Por La SemanaTiempo de lectura2 min
España06-11-2001

Las elecciones municipales que tendrán lugar en el País Vasco en el año 2003 son una prueba para todos los partidos. Después de las elecciones autonómicas del 13 de mayo, los partidos democráticos han advertido la dificultad de completar las listas de candidatos a las instituciones locales. La crisis interna en el Partido Socialista de Euskadi complica las cosas para esta formación política.

PP y PSOE contemplan las elecciones municipales del 2003 en el País Vasco como una prueba de las generales del 2004. Después de la derrota sufrida en las autonómicas del pasado mes de mayo, los dos partidos no nacionalistas se enfrentan a la dificultad de completar sus listas de candidatos. Los socialistas vascos atraviesan, además, una dura crisis interna que divide de cuajo al partido en dos bandos. Ya durante las elecciones autonómicas del 13 de mayo, algunos sectores de la formación proponían un giro en el discurso que los diferenciara claramente de los populares. Las tensiones han llegado hasta el punto de que el socialista Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, planteó hace dos semanas la necesidad de renovar la Ejecutiva del PSE en un Congreso Extraordinario. Pero el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, quiere evitar a toda costa abandonar los cauces de la normalidad. El PSE quedaría marcado con las señales de la inestabilidad si se celebrara un Congreso Extraordinario, ahondaría en la división y difícilmente cicatrizaría antes de las elecciones autonómicas. Quedaría mermada la cohesión y la confianza que los ciudadanos premian en un partido cuando deciden su voto. Nicolás Redondo, secretario general del PSE, tiene en sus manos la misión de reformar el documento base para el Congreso que redactó Jesús Egiguren. Fue precisamente este documento el que catalizó la última etapa de las tensiones internas del PSE pues planteaba la posibilidad de abrir las ideas del partido a la reivindicación del derecho a la autodeterminación del País Vasco. El presidente del Gobierno, José María Aznar, visitó el País Vasco por primera vez desde las elecciones autonómicas. Lo hizo en calidad de presidente del Partido Popular, alentando a sus militantes para abordar con esperanza las próximas elecciones del 2003. Su discurso se basó en argumentar la complicidad del Gobierno vasco con las intenciones de quienes defienden el terror. El Gobierno de Juan José Ibarretxe, según Aznar, propone un Pacto de Estado basado en el diálogo, en la convivencia y en el derecho de autodeterminación, pero acusa a los nacionalistas de que estos principios, tal cual los interpretan, “afianzan la identidad con los defensores del terror".