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TENIS

Rusia: los herederos de Kafelnikov se reivindican

Por Alejandro G. NietoTiempo de lectura2 min
Deportes03-12-2006

Rusia logró, al fin, el objetivo que tenía entre ceja y ceja desde una década atrás: ganar la Copa Davis delante de su afición. Los dos intentos anteriores se saldaron con sendas derrotas frustrantes. Esta vez, contra Argentina, los herederos de Yevgeny Kafelnikov consiguieron una Ensaladera, la segunda para su país, que les confirma como una gran potencia en el panorama del tenis masculino actual.

Durante muchos años, quienes diseñaban los planes propagandísticos en la Unión Soviética marginaron al tenis por no ser deporte olímpico. Las medallas eran la forma de mostrar al mundo la grandeza del comunismo y aquellas modalidades que no podían proporcionar preseas, no se potenciaban. Así, en el país que ahora es la primera cantera mundial, sobre todo en féminas, no surgió un verdadero artista de la raqueta hasta los noventa. Fue el brillante Yevgeny Kafelnikov, que pronto llevó a Rusia a sus dos primeras finales de la Copa Davis. En 1994 y 1995 los rusos sucumbieron en su propia casa. Primero fue contra Suecia, en una eliminatoria vibrante, con partidos agónicos en los que la experiencia de los suecos resultó decisiva. Un año después, Rusia utilizó todas las artimañas posibles para colarse en la final. Contra Alemania, al igual que este año contra Argentina, montó una pista lentísima que provocó numerosas críticas. Consiguió su objetivo, pero esas tretas no impidieron, después en la final, que un inmenso Pete Sampras se llevara la Ensaladera a Estados Unidos. Pese a que Kafelnikov vivió luego sus mejores años, la retirada de Alexander Volkov y Andrei Chesnokov le dejó sin compañeros de garantías para lograr algo importante en la Davis. Tuvo que llegar Marat Safin, ya en el ocaso de la carrera de Kafelnikov, para alcanzar de nuevo la final. Fue en 2002. Jugaron en Francia, en una pista adversa a sus intereses y teniendo que remontar con Kafelnikov lesionado. Sin embargo, Mikhail Youzhny, su sustituto, remontó dos sets en contra y logró el punto histórico que dio la primera Ensaladera a su país. La actual Rusia es toda una mina de la que no dejan de surgir talentos. Dmitry Tursunov, Igor Andreev y, sobre todo, el número tres de la clasificación mundial, Nicolay Davydenko, aseguran el futuro de un equipo que ya ha conseguido su primer objetivo: reconquistar la Copa Davis y conseguirlo delante de su público tras los dos anteriores intentos fallidos. Esa era la misión principal y, para no decepcionar a los suyos, los rusos utilizaron todas las armas posibles. Instalaron una pista lo más contraria posible al juego de los argentinos, lo que crispó a su rival. Además, Davydenko tuvo que entrenarse el día de su boda –el sábado anterior a la final– y posponer su luna de miel. Todos los esfuerzos dieron sus frutos y la nueva hornada de tenistas rusos ya tiene su ensaladera. Safin, el más veterano, ya tiene dos. De hecho, pese a su irregular temporada, Marat ha sido una pieza clave, tanto en las eliminatorias como en la final. El equipo que capitanea Shamil Tarpischev confía en Safin para que siga liderando un conjunto con mucho futuro.