Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

RELIGIÓN

Benedicto XVI pide la unidad de los cristianos en su visita a Turquía

Fotografía El Papa Benedicto XVI, durante su viaje

El Papa Benedicto XVI, durante su viaje

Por Marta García BrunoTiempo de lectura1 min
Sociedad01-12-2006

El viaje del Papa a Turquía ha sido uno de los más importantes de su aún reciente pontificado, ya que Benedicto XVI mostró interés por lograr un entendimiento entre las dos religiones. El mundo musulmán ha calificado su comportamiento como significativo para mejorar el diálogo.

Benedicto XVI es el tercer Papa que visita Turquía. Pablo VI lo hizo en 1967 y Juan Pablo II en 1979. La importancia de este viaje radica en que implica un avance y demuestra que se pueden establecer diálogos entre las diferentes religiones. El aspecto que más interés ha suscitado fue su estancia en Estambul. El primer día se entrevistó con el primer ministro turco, Recep Tayiip Erdogan. Tras el encuentro declaró que se mostraba a favor de la entrada de Turquía a la Unión Europea. Además, recordó que la iglesia no trata de imponer nada y que "simplemente pide que la dejen vivir libremente y expresar lo que no puede esconder: Cristo". El conflicto entre las diferentes religiones es uno de los temas actuales que más preocupan, sobre todo las relaciones entre cristianos y musulmanes. Por eso, el Papa trató de dar un paso adelante y se acercó a la cultura musulmana. El acto se celebró en la mezquita azul de Estambul, donde se reunió con el gran Mufti, Mustafá Caglal. El Papa comentó a Caglal su deseo de conseguir la paz y afirmó que el Dios de la Misericordia los ayudaría en el camino. El pontífice meditó ante el Mihrab, el lugar que mira hacia la Meca. Juan Pablo II había visitado una mezquita en 2001, la de los Omeyas de Damasco. Sin embargo, en esta ocasión, el acto cobró importancia porque era la primera vez que un Papa rezaba en ella. El mundo musulmán expresó alegría por este gesto y para muchos la historia se ha escrito a partir de ese momento. Según el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, Benedicto XVI ha sabido desarmar cualquier temor y hostilidad a través de la amistad y la razón.