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POBREZA

La desigualdad entre ricos y pobres sigue aumentando

Por Leticia PradoTiempo de lectura1 min
Sociedad11-11-2006

El 40 por ciento de la población mundial vive con poco más de dos euros al día. Mientras tanto, los 500 individuos más ricos del mundo tienen más ingresos que los más pobres. Por otro lado, por cada dólar que se invierte en combatir la pobreza, se gastan diez en armas.

El Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) alerta del "espectacular" crecimiento de la desigualdad entre países ricos y pobres. Esto se traduce no sólo en carencia económica, sino también en malnutrición, corta esperanza de vida, analfabetismo y otros tipos de miseria que sufren gran cantidad de personas en todo el mundo. Vivimos en una época de polarización extrema entre pobres y ricos. Aun en las naciones más desarrolladas los trabajadores se están enfrentando al desempleo, pensiones miserables y recortes de salarios, mientras que los súper billonarios han atesorado mas dinero que nunca. Kemal Dervis, el administrador de la agencia del PNUD, confirmó que la desigualdad entre pobres y ricos es tan grande que supera la que había al inicio de la Revolución Industrial de 1820. Ni la globalización ni las nuevas tecnologías han contribuido a paliar estas diferencias entre los diferentes países y dentro de ellos. Sólo unos pocos, como Brasil, han conseguido reducir los indicadores de desigualdad. La riqueza no es tanto la cantidad de "cosas" que hay para repartir, sino la manera en que se reparten. La nuestra es la primera generación en la historia que posee la capacidad y los medios necesarios para paliar la pobreza en el mundo. Los ingresos per capita se han triplicado en los últimos 50 años, la ciencia evoluciona constantemente, y existen redes de comunicación y transporte y las instituciones necesarias para acabar con el problema. Cerca de 1.200 millones de personas viven en la extrema pobreza, privados de la formación y los recursos necesarios para desarrollarse y tener una existencia útil. Con todos los recursos de los que disponemos, todos ellos, podrían aprovechar su potencial e ir construyendo un futuro más próspero.